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14 febrero, 2018
COSQUÍN ROCK (Día 1) – 10/02/2018 – Santa María de Punilla

Una vez más la localidad de Santa María – ubicada en el Valle de Punilla- fue la encargada de acoger el festival de montaña y rock más grande de argentina: Cosquín Rock, con asentamiento en el Aeródromo, fue la cita cordobesa por excelencia. A diferencia de las últimas ediciones que fueron de tres días, la número 18 se simplifico en dos, 10 y 11 de febrero. Naturalmente, ahí estuvo Truenos Metálicos para contarlo.

Día 1 – SÁBADO (10/02/2018)
La primera jornada presentaba una grilla de artistas internacionales muy heterogéneo: de Creedence Clearwater Revisited a Don Carlos, pasando por Bex Marshall y Sax Gordon hasta The Flying Eyes.
Si bien la oferta era muy variada y para todos los gustos, previamente con machete en mano ya había hecho un croquis de lo que quería ver y que principalmente se acerca más con el género de música que difundimos en nuestro medio. Sin lugar a dudas todo lo más interesante se llevaría cabo entre los escenarios Córdoba Rockea y Quilmes Garage, donde la mayoría de las propuestas eran de bandas cordobesas y porteñas.
Con clima húmedo y poco sol se arribó al lugar pasado el mediodía para retirar la acreditación correspondiente. Motivo por el cual fue la excusa perfecta para encontrarse con amigos y colegas de otros medios que llegaron desde Buenos Aires al Valle de Punilla, como fue el caso de la brigada Hurling Metal, encabezada por el querido Pocho Andrade y su hijo Nahuel. De ahí empecé a peregrinar hacia el predio, cruzando el puente del caudaloso rio y disfrutando del paisaje serrano que adornaba el lugar: sus sierras. Una vez ingresado, luego de recorrer todo el perímetro observando la gran puesta en escena de las diferentes atracciones que ofreció el #CR18, me dirigí al escenario Córdoba Rockea, donde desde allí comenzaría un raid para llegar a tiempo y poder cubrir también el Quilmes Garage.

El gran escenario montado por el gobierno provincial, que incluía delante del mismo a una de las diferentes actividades extremas del CBA X, como los saltos en motos -a medida que las bandas iban tocando- fue lo más impactante y sobresaliente de la jornada. Este espacio albergó principalmente a bandas cordobesas, que mostraron sus diferentes propuestas musicales. Llegué cuando estaba sobre las tablas la banda FUNCIRCUS desplegando todo su rock y blues, y atrayendo al público que de a poco se iba acercando al vallado. Un deleite para aquellos que les gusta el rock crudo y valvular, amenizado también con armónica.

Rápidamente caminé 300 metros hasta el hangar donde estaba ubicado el escenario Quilmes Garage para presenciar el show de SMOKE SELLERS. Éste cuarteto cordobés presentó una atractiva propuesta de rock psicodélico con guitarras vintage, llevándose el aplauso de sus seguidores y de aquellos curiosos que entraban atraídos por la distorsión de su sonido.

Con el sol que asomaba por momentos volví al Rockea cuando estaba sonando SOYH, un rock alternativo con pasajes de hip hop y samplers, que le dieron el toque distintivo a la grilla.

Más tarde hizo su presencia sobre las tablas la banda CONVOI, presentando su poderosa imagen en vivo, lo cual fue magistral, detonando riffs al palo con su post hardcore y destellos progresivos hicieron que fuera la sorpresa dentro de este espacio.

Seguidamente llegó el turno para ALVACÍO, su plataforma tiene las bases en el metal alternativo y el sexteto local presentó parte de su disco debut demostrando a su vez que vienen haciendo las cosas muy bien. Ofrecieron un concierto muy ajustado que cautivó al público presente.

Nuevamente regresé al hangar para presenciar los últimos temas de HIJO DE LA TORMENTA, un extraordinario trío -que tuve la posibilidad de ver el año pasado en la docta- que ofreció una música ligada a Pappo y al rock setentero que me volaron nuevamente la peluca.

Entrando la media tarde me crucé al frente donde estaba ubicada la gigantesca carpa de circo y dentro de la misma, el escenario Universo Geiser. Aquí fue el motivo para ver por segunda vez en vivo a la banda de los hermanos Sardelli, AIRBAG, y terminar de confirmar que son una aplanadora tirando riffs y melodías hardrockeras, sumada a la calidad compositiva de sus canciones. El grupo porteño brilló ante una carpa que desbordaba de fans y curiosos que querían ver de qué se trataba este fenómeno. Me hubiese gustado verlos en un escenario abierto, ya que dentro de la carpa fue todo como muy incómodo y apretujado. Igualmente si Palazzo toma nota del éxito que tuvieron, ¿por qué no? Soñar el año que viene con colocarlos en un escenario más grande y cómodo.

Lo bueno y malo a la vez de tener al mismo tiempo dos escenarios un poco alejados entre sí y tener que decidir que banda ver y cuál no, es complejo. Por eso decidí en alternar aquellas que no vi nunca y por las ya consagradas como es el caso de GTX, banda que dentro de su género son los que marcan la diferencia en la escena cordobesa, no solo por sus diez años de vigencia y trayectoria, sino porque en vivo nunca te van a defraudar. El groove metal que descargó este quinteto cordobés sobre el escenario fue poderoso y envolvente, haciendo retumbar las paredes del hangar.

Entre idas y vueltas me crucé con diferentes colegas de otros medios como Néstor Coco Cabrera y Claudio Pérez quiénes gentilmente me brindaron material de difusión, que estaremos reseñando próximamente.

Comenzando la noche, las luces y el olor a combustible invitaban al Córdoba Rockea a presenciar una exhibición sin precedentes en el marco del CBA X dentro del #CR18. Los primeros saltos en motos y la banda ASTENIA tocando de fondo hicieron una postal para la foto. Todo estuvo muy bien pensado, ya que en este tipo de deportes extremos el punk rock alternativo, suele ser una motivación para los corredores. Y qué decir de la banda radicada en buenos aires, su setlist fue impecable y quedó evidenciada con los aplausos del público y de los corredores.

Luego de tanta adrenalina, fue el turno para la primera banda solista en toda la jornada, me estoy refiriendo a ESTEBAN KABALIN, éste estupendo cantante y compositor, pieza fundamental en la escena de la docta. Presentaba por primera vez en el #CR su proyecto en solitario fuera de su banda actual Pésame, justamente acompañado por grandes músicos locales. Su propuesta musical radica en el hard rock duro, deslumbró a la gente que lo vio por primera vez y ratificó en los demás, que está en el mejor momento de su carrera, y pronto a editar un nuevo material discográfico.

Deprisa llegué al Quilmes Garage para no perderme el plato fuerte de la noche, la única banda internacional en este escenario. THE FLYING EYES descargó en el #CR18, un show increíble de alto voltaje. El grupo estadounidense con su sonido vintage de rock blues psicodélico te lleva a un extraordinario viaje en el tiempo con canciones densas y oscuras. Una verdadera joyita para aquellos que pudimos ver y disfrutar de su música, a la vez una pena saber que están en una extensa gira de despedida, poniéndole fin a su carrera.

Justo en ese momento me quede sin batería en la cámara, pudiendo registrar solo un fragmento de este tema. 

Pasada la medianoche, el cansancio ya se hacía sentir, sobre todo en las piernas debido a la vertiginosa carrera maratónica, entre un escenario y otro. Además, debía guardar fuerzas para el día siguiente, donde el metal pisaría fuerte sobre el campo del aeródromo. Descendí por inercia una vez más hasta el espacio Córdoba Rockea donde tocaron las últimas dos bandas de la noche. La penúltima fue ETERNA AGONÍA, enérgica agrupación de malagueño que centrifugó una vez más a sus fans más fieles que se acercaron a verlos hasta Santa María y a todos los presentes que pudieron gozar de su show, siendo la primera vez que los veían. Sonaron fuertes y con una gran puesta en escena.

Después fue el turno de HAMMER, en versión reducida a power trío -por problemas de salud de su bajista- mostraron un show digno. Su décima presencia en el CR hace que sea la banda cordobesa de metal con más asistencia en el festival de montaña, y eso no es poca cosa. Con ellos llegó el final de la primera noche de un Cosquin Rock del que me llevé el recuerdo de grandes conciertos.

Felicitaciones a los que cranearon el espacio Córdoba Rockea, que estuvo a cargo de Captain Blue Producciones (Marcos Vannini y Romi Vanini) por la diversidad musical de bandas que subieron a escena, sonando de manera estupenda, todas, con buenas luces, una gran pantalla led y el agregado del plus a través de la provincia por medio del CBA X. Ojala se repita el próximo año, a mi entender fue un éxito, no solo porque todo salió más que bien, sino que además lo más importante, es que se le dio lugar a varias bandas emergentes y otras ya consagradas de la escena local cordobesa.
Agradecemos a Carlos Espinoza y Sol Carrara de Prensa Cosquín Rock por la acreditación al evento.

Crónica, fotos y vídeos: Rubén Rivadera

 



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