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3 abril, 2018
DAUTHA – “Brethren Of The Black Soil” (2018)

¿Qué se puede decir de lo que significa Suecia para el mundo del metal y derivados que no se sepa o se haya repetido hasta el cansancio ya? Realmente algo debe haber en el agua que beben los habitantes de estas nórdicas latitudes que los inspira y los convierte en una fuente inagotable de bandas de notable calidad. DAUTHA no sería la excepción, y les basta con tan solo un demo y un LP para posicionarse como prometedores portadores del candelabro del doom épico, léase, sucesores de Candlemass, sus coterráneos máximos exponentes del género. “Brethen Of The Black Soil” es el nombre de dicho LP debut recientemente editado bajo el sello Ván Records, que con la primera escucha nos transporta a base de sonidos ya conocidos directamente al crudo medioevo. El arte de tapa que consiste en un grabado tiene mucho que ver con esto también, vale decirlo.

Así como en la entrada de muchos cementerios, “Hodie Mihi, Cras Tibi” (Hoy yo, mañana tú) da la bienvenida a la placa, arrancando con un riff que astilla por todos lados a Saint Vitus en las estrofas seguido de una melodía memorable, épica, solemne en los estribillos a lo Candlemass que es apropiadamente acompañada por violines. El trabajo vocal de Lars Palmqvist (Scar Symmetry) es excelso, aunque es inevitable no pensar en Messiah Marcolin en el empleo de su técnica, con un amplio registro y un sabio uso de las segundas voces. Los estribillos y armonías post estribillo son igualmente emotivas. El tema dura más de 8 minutos, pero podría durar 8 más, pues la administración de los riffs y manejo de los climas es soberbia. En segundo término llega el tema que da nombre al disco, más a medio tiempo que la anterior, con un riff conmovedor con reminiscencias al primer Pallbearer y un acompañamiento de violines que recuerda fuertemente a My Dying Bride. Todo es muy teatral, con un clima dramático que desborda dolor por todos lados. Los violines y coros irrumpen en el momento indicado exacerbando el carácter trágico de la obra que ronda los 15 minutos, donde el buen gusto y la agonía se entrelazan en una exquisita danza fúnebre. Inmejorable. “Maximinus Thrax” además de ser el nombre del primer emperador bárbaro Romano, lo es también del tercer track que arranca con la tónica del primero, riff compuesto que con su épica nos traslada directamente al escenario de la campaña militar de la época del mencionado gigante tracio. El onomatopéyico coro de “ohs” siguiendo a las guitarras y respondiendo a la voz principal es glorioso, hipnótico, imposible sacárselo de la cabeza, seguramente muy eficaz en vivo. Para no cortar con la tónica gloriosa, lo que sigue con “The Children’s Crusade” no podría describirse de otra mejor manera. Arpegios de guitarra acústica seguidos por un coro cuasi gregoriano sirve de intro a uno de los mejores momentos del álbum, cuando el mismo se entona en el contexto de los medios tiempos y los riffs del doom. El resultado es realmente sublime, una fastuosa ceremonia impecablemente ejecutada por Ola Blomkvist y Erik Öquist en guitarras y solemnemente oficiada por Palmqvist. Emil Åström en bajo y Micael Zetterberg en batería completan la formación, siendo los sólidos pilares a partir de donde se construye el resto de la obra. Casi como una continuación de la anterior “In Between Two Floods” abarca todo lo que se venía escuchando hasta ahora, quizás un poco opacado por lo majestuoso de los temas anteriores y sin aportar demasiado al global del redondo, pero que tampoco llega al punto de ser un relleno, cumple. “Bogbodies” es el tema oportunamente elegido para cerrar, arrancando con una intro con percusiones tribales y un trabajo de violas más cercanas al sludge pero cuyo resultado sugiere una proximidad al drone también, denso y sofocante, una ciénaga oscura de la cual no hay salida alguna. La ceremonia llega a su funesto final de la manera más pesimista posible… Memento Mori.

La producción y sonido emulan décadas pasadas pero con la claridad y contundencia de los tiempos que corren, a la altura de la calidad compositiva de la obra, llena de ideas brillantes, momentos solemnes cargados de melodías y armonías emotivas, complejas pero contextuadas en estructuras simples sin llegar a la pomposidad de otros actos demasiado pretenciosos. En una época en que copiar a Black Sabbath se ha vuelto más que un vicio, una regla a la hora de hacer doom, estos suecos logran salirse de ese molde para combinar con éxito y de manera elegante la épica de Candlemass con la tragedia de My Dying Bride, sin inventar nada nuevo, claro está, pero sí logrando concebir una obra de excelente factura y proyección. Quizás sea exagerado, pero me atrevería a colocar a “Brethen Of The Black Soil” a la misma altura del debut de Pallbearer “Sorrow And Extinction” en cuanto a revelaciones rutilantes de la última década dentro del género. Dicho de otra forma, clásico instantáneo.

Juanlón

Sus Integrantes son:

Lars Palmqvist: (Voz)

Ola Blomqvist: (Guitarra)

Erik Öquist: (Guitarra)

Emil Åström: (Bajo)

Micael Zetterberg: (Batería)

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Tracklist:

1- Hodie Mihi, Cras Tibi
2- Brethren Of The Black Soil
3- Maximinus Thrax
4- The Children’s Crusade
5- In Between Two Floods
6- Bogbodies

Temas que seleccioné y que más me gustaron del álbum



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