INICIO | NOTICIAS | ENTREVISTAS | RESEÑAS | CRONICAS | ¡NO TE RINDAS! | REQUIEM | CULTUM | NOSOTROS | STAFF | CONTACTO

EnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsEspañol



EnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsEspañol


Compartir:

17 junio, 2018
EVIL CONFRONTATION FESTIVAL OPEN AIR – 20/05/2018 – Mostazal, Chile

El despertar es similar al del día anterior, y por más que costó un poco más despabilarse, la necesidad de desayunar nos tiene arriba a media mañana, ya encaminados hacia el comedor de nuestro nuevo amigo que nos recibió con la misma amabilidad con la que nos trataron todos sus coterráneos. Sale un Barros Jarpa de jamón y queso con té/café y ya estamos listos para arrancar con el último día de Metal al aire libre.

Los encargados de abrir al mediodía serían los thrashers de Viña del Mar, ACROSTIC, dejándome una muy buena impresión más que nada por la frescura del trío, tanto en su puesta en escena y estética (los únicos que se animaron a dejar el cuero de lado por camisas coloridas), como a la hora de no caer en los facilismos a los que tienta y en cierta forma obliga el estilo en sus composiciones, sin inventar nada nuevo, por supuesto, pero bebiendo y valiéndose de influencias varias. De esta manera, su Thrash termina siendo tan furioso como buena onda, emparentado con el croosover, con elementos crusties pero incluso también con algún que otro pasaje progresivo. Aun así, no sé si da para etiquetarlo noisethrash (como ellos mismos se denominan), sino que con la etiqueta Thrash Metal basta y sobra, en la vena de Nuclear Assault y con reminiscencias de Anthrax y Vio-lence, con letras en castellano y en inglés. Hacia el final de su excelente actuación grande fue nuestra sorpresa al escuchar el cover “Destrucción” de V8 (ni siquiera cruzando la cordillera nos salvamos de esa!! jaja).   

EVIL FORCE, únicos representantes de Paraguay, serían los encargados de continuar con el embate Thrash que se había desatado desde temprano, volviendo a la fórmula esencial del mismo, tanto en lo musical como en lo estético, (tal la salvedad que hicimos anteriormente, regresaron las chaquetas de jean cubiertas con parches de bandas, muñequeras, tachas y demás). Directos y agresivos, sin muchas vueltas pero sin prescindir de la musicalidad en los riffs, a saber, melodías más en la vena del Heavy Clásico, pero con la intensidad del Thrash. Su propuesta puede resultar un tanto genérica pero es igualmente efectiva, palo y a la bolsa para activar el headbanging automático. Más que aprobados los paraguayos.

Luego sería el turno de DEATHSVN, quienes ya se habían presentado en la apertura del viernes pero que esta vez harían un set dedicado a su presente, repartiendo temas de los discos “Children of the Dead Sun” y “The Day Will Soon Be Over”, con una manera poco convencional de hacer Heavy Metal, íntimamente ligado al Post Punk y al Black Metal. Exquisitas composiciones bien balanceadas, entretenidas en su eclecticismo e impredecibles, siendo algunas enteramente instrumentales, con una ejecución impecable de parte de los cuatro integrantes. La influencia de Mercyful Fate sobrevuela omnipresente en su obra, tal como sucedía en Metal Grave, quizás de manera menos evidente ahora, completando la receta con grandes partes de Beastmilk/Grave Pleasures y Ghost. Muy bueno lo de los muchachos de la V Región, especialmente el tema “Two Men, Two Graves, One Lake”.

Momento de almorzar, darle un descanso a los oídos y aprovechar las últimas horas de sol en aquel imponente predio. Mientras se desarrollaban los juegos medievales, arquería, lanzamiento de hachas y batallas vikingas al igual que el día sábado, dándole una variante interesante al festival que, si bien el atractivo convocante principal era la música, no se concentró sólo en esta actividad.

Tras el hiatus en la programación, y con la ausencia de los colombianos ADS, hacían su presentación los locales EJECUTOR, con casi 20 años de culto al mejor Death/Thrash y Black Metal de corte blasfemo en castellano a sus espaldas, siendo toda una institución en tierras trasandinas. Una usina de odio y destrucción que te atropella con su sonido crudo y una energía brutal maligna que raya por momentos lo absurdo, pero que eclipsa el brillante sol de la tarde para volverla en una noche espiritual propicia para que los “servidores del trono negro” se despachen a gusto con su sacrílego ritual de muerte, contando con la complicidad del público, quien se entrega en cuerpo y alma a tal efecto con su devoto mosh. Aquí no hay virtuosismo ni cortes de alto vuelo, sólo ferocidad vertida por este trío Santiagueño a través de sus instrumentos. Las infernales voces están a cargo de Thrash, su batero y uno de sus miembros fundadores junto con el violero Oratslaughter. Muy recomendados.

Luego sería el turno de BLIZZARD HUNTER, los peruanos que bajo la consigna “Heavy Metal to the Vein”, como reza su primer larga duración del 2015, descargarían todo su arsenal metálico clásico influenciado por la NWOBHM, más cercano al Power que al Speed Metal (como se los suele etiquetar), con una energía más fiestera que agresiva, contando con poderosos y filosos riffs, coros gancheros, virtuosos solos de guitarra y una base rítmica que empuja incansable como locomotora. A todo esto, la voz de Sebastián “Dragón” Palma que se acopla perfectamente a la idea con una soberbia técnica y amplio registro, quizás abusando un poco de los agudos, pero con un gran carisma y manejo del escenario, comunicándose continuamente con el público, moviéndose a lo largo y ancho del mismo, incluso pegando saltos con abertura de piernas… en fin, Blizzard Hunter hace uso de todos los clichés del estilo para deleite de los fanáticos del mismo, más aún cuando interpretaron el cover de Queensryche “Queen of the Reich”. Impetuoso paso de los peruanos.

Los locales RIPPER serían los encargados de darle continuidad al evento, volviendo a la violencia como tónica y fundamento principal, Death/Thrash tocado a una velocidad impresionante pero con una notable técnica también. Brutalidad sin dar respiro, tal como dicta la escuela teutona y tal como se puede escuchar en sus placas, especialmente en la tremenda “Experiment of Existence” del 2016. Uno tras otro cayeron como mazazos los temas aplastando los cráneos de la entusiasta audiencia que de más está decirlo, tienen un amor especial por el Thrash por sobre otros géneros. Lamentablemente su presentación se vio interrumpida de forma abrupta, cosas que quizás con tantas bandas en cartel pueden pasar, ignoro las razones pero que sí estaría bueno cuidar las formas ya que resultó muy poco prolija su salida. De cualquier manera, aplastante lo del cuarteto chileno.

Desde Ecuador llegaba ahora NIGHTPRÖWLER, abatiendo a todo ser vivo con su Heavy/Speed Metal en la vena de Midnight, pero con el indisimulable espíritu de Motörhead como estandarte (evidenciado en la “o” con diéresis de su nombre), con la esencia del Rock and Roll a flor de piel, directo y crudo con riffs cañeros y estructuras simples, palo y a la bolsa. Un estilo del que disfruto mucho y que estos ecuatorianos saben hacerlo de maravilla, incluyendo en su set covers de los mencionados anteriormente liderados por el inmortal Lemmy, “The Hammer” y de otra leyenda como es Venom, cuyo tema no recuerdo. Otro gran descubrimiento para quien escribe, sobresaliente.

La noche se volvía a mostrar indómita con sus bajas temperaturas, y el aliciente llegaría con CONDENADOS, la banda en la que militan algunos de los organizadores aportando la variante a la intensidad que venía trayendo hasta ahora el día, bajando varios cambios con su Doom Metal que se balancea entre la vertiente épica de Candlemass y la tradicional de Black Sabbath o Saint Vitus. Mezclando así oscuras y solemnes atmósferas de alto vuelo compositivo, lo cual queda evidenciado con la calidad de los riffs y el excelso tratamiento de los climas. Magnífico trabajo el del trío de Concepción liderado por Fernando Vidal, quien se encarga de las guitarras y las voces. Sin embargo, en este último aspecto noto cierta flaqueza, mostrando alguna dificultad con el manejo del aire que requiere entonar este tipo de líricas inspiradas en Messiah Marcolin. El resto es impecable de principio a fin, siendo una banda a la cual le seguiré atentamente los pasos de aquí en más. Sonaron temas de su más reciente álbum “The Tree of Death” del 2017 como “Burn”, “Sea of Fire” y “Marchosias Oath” con el que cerraron.

Luego de calentar el cuerpo con algunas bebidas espirituosas nos preparamos para uno de los actos que más curiosidad nos despertaba desde su confirmación, los suecos TRIBULATION, con su particular y elegante forma de hacer Death/Black Metal envuelto en un halo gótico rockero, respaldados por una discografía de altísima calidad coronada por su reciente trabajo “Down Below”, razón de la gira que los traía por tierras latinoamericanas. Un telón acorde, bengalas o antorchas de humo y oscuros samples iban preparando la atmósfera para que irrumpiera el cuarteto con “Lady Death”, de dicho flamante álbum, al igual que “Nightbound”, “The Lament” y “The World”. Sin embargo el repaso abarcaría toda su carrera, con temas como “Melancholia”, “Srange Gateways Beckon” y “Winds” del “Children of the Night” así como de sus dos primeras placas “The Horror” y “The Formulas of Death”, con “Beyond the Horror” y “The Vampyre” del primero desatando su Death Sueco en su forma más pura, y “Randa” pegado a “Ultra Silvam” del segundo con una impronta más blacker melódica, hasta psicodélica si se quiere. El aura gótica omnipresente en sus últimos trabajos, también lo está durante toda su presentación, encarnada especialmente en su guitarrista Jonathan Hultén, quien danza con movimientos que parecen sacados de la gimnasia rítmica y el ballet, incluso con tules que visibilizan aún más dichas contorsiones, pero ejecutando a la perfección su instrumento, el cual parece una extensión misma de su cuerpo. Un verdadero showman glamoroso que se roba todas las miradas de un público que quizás no está acostumbrado a ver tales performances, pero que la supo entender. En contraste la actitud del resto de la banda es más ruda y hardrockera, para, como rezaba el slogan de cierta bebida comercial, “cortar con tanta dulzura”(?). “When the Sky is Black With Devils” de su segundo disco sirvió para cerrar una actuación memorable, superando todas las expectativas, sin dudas, de lo mejor del ECF.

Aprovechamos el break para calmar el hambre contando de “sobremesa” con toda la brutalidad de los locales de Rancagua, ORACULUM, y su Death Metal puro, críptico y maligno, tal como dicta el mismo, atormentando las almas de todos los presentes. El setlist contó con temas de sus dos EP “Sorcery of the Damned” del 2014 y “Always Higher” del 2017, los cuales en una meteórica carrera, les bastaron para llevarlos de gira por el viejo continente. Gran revelación que disfrutamos a medias por el agotamiento y lo extenso de la grilla.

Otras de las visitas que llegaba desde el viejo continente y que había despertado muchas expectativas era PAGAN ALTAR, la leyenda británica de la NWOBHM, precursores del Doom Metal con gran inclinación hacia el Occult Rock. Otros que llegaban por primera vez por estas latitudes para festejar su cuadragésimo aniversario, y lo hacían sin el fallecido Terry Jones, fundador de la banda junto a su hijo Alan Jones (guitarra) a finales de los 70. Quien tendría el difícil trabajo de reemplazarlo en las voces sería Brendan Radigan, de bajo perfil pero cumpliendo con un excelente trabajo, incluso con una buena comunicación con el público. La formación se completa con Diccon Harper en bajo y Andy Green tras los parches, más el colombiano Andrés Arango en segunda guitarra. La misma formación que grabó su último trabajo del 2017 “Rooms of Shadows”, del cual sonó el tema homónimo, “The Portrait Of Dorian Gray” y “Rising of the Dead”. Además se dedicaron a repasar su discografía con muchos de sus clásicos, como “Sentinels of Hate” y “The Aftermath” del disco “Lords of Hipocrisy”; “Pagan Altar”, “In the Wake of Armadeus” y “Black Mass” del memorable “Volume 1”; “Demons of the Night” y “The Cry of the Banshee” del “Mythical and Magical” de literales adjetivos y “Highway Cavallier” del EP “The Time Lord” entre otros. Sin embargo al tratarse de temas largos y contar con poco tiempo lamentablemente tuvieron que acotar el set de manera abrupta, dejándonos con ganas de mucho más, pues la calidad de estos monstruos es increíble. La piel de gallina no es por el frío, no se confundan, es por escuchar esos himnos tocados con tal precisión y misticismo. Mención aparte para Alan, intacto, dibujando los mejores solos que pudimos escuchar en los tres días de festival, con una maestría y sensibilidad pasmosa, con la humildad de los grandes. Impecable, sublime, no en vano son ingleses. 

Se acercaba el final, no solo de la noche sino del maratónico festival, y con él era inminente el arribo de la banda que la mayoría estaba esperando. El plato fuerte, la gran apuesta de la producción, TRIPTYKON, y no por su nombre en sí mismo, sino por quién está detrás del mismo, TOM G. WARRIOR, uno de los hombres más influyentes en la historia del Metal Extremo cuando recién se estaba forjando, ya sea con Hellhammer o con Celtic Frost. En esos dos bastiones estaba fundamentada la expectativa, ya que desde su confirmación había sido anunciado un set especialmente dedicado a éste último, una de las razones que nos terminó de convencer para hacer este viaje. Un gigantesco trapo con su logo sumado a banners tapando los amplificadores con los clásicos diseños del fallecido Gigger servían como ornamento del escenario que permanecía a oscuras y con oscuros sonidos que preparaban la atmósfera pero que a la vez alimentaban nuestra ansiedad. Pasadas la 1 de la madrugada ya del lunes, uno a uno ingresaron los músicos y sin más comenzó a sonar un riff más que familiar, el de “Procreation of the Wicked”, con la impronta Triptykon, sonando como si de una procesión de criaturas del inframundo se tratara. Inmediatamente después otro de esos riffs que te erizan la piel, más si es tocado por el mismísimo señor Fischer, “Dethroned Emperor” para un inmejorable comienzo repasando los seminales “Morbid Tales” y “Emperor’s Return” respectivamente. Otros de los temas que no podían faltar, el himno “Circle of The Tyrants” y el clásico “Into the Crypts of Rays” retumbaron en las profundidades de Mostazal para enloquecer a la audiencia. Con un Tom Warrior que se mostró de muy buen humor bromeando con las condiciones climáticas que le recordaban a las de su tierra, respondiendo con paciencia a los “Uh” del público o incluso recordando que la banda no se trataba de él solo ante los cantos que coreaban su nombre. Dicho sea de paso V. Santura en guitarras, Vanja Šlajh en bajo (arrancando más de un suspiro en la platea masculina), y Stefan Häberli en batería completaron la formación que sacudió las raíces mismas de la cordillera. “The Usurper” y “Necromantical Screams” completaron el repaso de “To Mega Therion”, pero también habría espacio para repasar el álbum “Monotheist” con “Ain Elohim” al igual que el “Into the Pandemonium” con Babylon Fell”. La experiencia encontraría la mayor sorpresa cuando los suizos evocaron a Hellhammer con la brutal terna “Massacra”, “Reaper” y “Messiah” volviendo a “Morbid Tales”, presagiando el desenlace final. “Goetia”, “Altar of Deceit” y “The Prolonging” serían los únicos temas de la banda en cartel, sin desentonar con la oscuridad reinante durante la totalidad del histórico show, siendo el último utilizado para cerrarlo, sin dar espacio para ningún bis, pero dejando a la audiencia totalmente extasiada y pletórica. Impresionante.

Arrastrando los pies volvemos a las cabañas, con muchos sentimientos encontrados de satisfacción por lo presenciado, pero de incertidumbre también por lo rápido que había pasado todo. Incertidumbre que nos acompañaría igualmente al emprender el regreso sin conocer los horarios y opciones de transporte un día feriado, pero poco nos importó a esta altura, pues no teníamos ninguna urgencia en volver a la civilización.

El paso de los años creo que darán la real perspectiva de lo vivido aquí, en un pequeño paraje ubicado a una hora de la capital chilena convertido por un momento en el epicentro del metal latinoamericano, y tendremos el privilegio de decir que estuvimos allí, disfrutando y palpitando la historia misma del género, con protagonistas que jamás hubiéramos imaginado verlos en acción, con himnos que jamás pensamos escuchar más allá de nuestro reproductor, y con descubrimientos y revelaciones de bandas que sonarán en el mismo de aquí en más. Mayor aún es ahora el privilegio de poder relatarlo para quien quiera vivirlo, revivirlo, o incluso para convencer a los escépticos de experimentar las experiencias por venir del EVIL CONFRONTATION FESTIVAL, evento que promete seguir creciendo y haciendo historia. Esperamos que así sea.

Crónica: Juanlón.

Fotos y vídeos: Rubén Rivadera.

Apoyo logístico: Max Prowler.

Bueno qué decir de todo lo vivido y acontecido ese fin de semana. Muchos años de quemar caminos para quien suscribe en nombre de Truenos Metálicos les puedo asegurar que fue el mejor festival que haya asistido en esta parte de Sudamérica, sin nada que envidiarle a los Europeos. Agradecer y felicitar a toda la producción del Evil Confrontation Festival en nombre de Matías Hernández por estar en todos los detalles como estaba pautado y permitirnos realizar una excelente cobertura, ya que fueron muchas bandas y pudimos estar presentes maratonicamente en casi todas. Ojala el año que viene seamos muchos más los que apoyemos esta movida y pueda estar un representante de nuestro país como para que la fiesta sea completa. Único medio Cordobés y de Argentina en estar presente una vez más en Chile. Valió la pena tanto sacrificio y esfuerzo porque no dudamos ni un segundo que éste evento iba a ser lo que fue ¡MAGNÍFICO! marcando un antes y un después en la región. Ah! Y lo más importante en este tipo de festivales es la comunión metalera que se generó alrededor del mismo, conociendo gente muy copada como los compadres chilenos, compatriotas y de toda Latinoamérica. Pero quiero hacer una mención especial a los amigos de viaje Juanlón y Max Prowler por compartir y convivir unos días sensacionales, como para escribir un libro jajaja. Cansado pero feliz de haber sobrevivido al Infierno y poder disfrutar de lo que tanto amamos que es… ¡El Maravilloso Mundo del Metal!

Rubén Rivadera.



Compartir:




- Córdoba Cartelera
- Bandas Cordobesas
- Medios y Prensa
- Bares y Espacios Culturales


- Cartelera Internacional
- Enlaces
- Archivo (por Año)

Facebook By Weblizar Powered By Weblizar

Portal Web de noticias sobre el maravilloso mundo del metal nacional e internacional, dedicándonos especialmente a la escena local de Córdoba, Argentina.

 

Licencia de Creative Commons