INICIO | NOTICIAS | ENTREVISTAS | RESEÑAS | CRONICAS | ¡NO TE RINDAS! | REQUIEM | CULTUM | NOSOTROS | STAFF | CONTACTO

EnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsEspañol



EnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsEspañol


Compartir:

7 febrero, 2018
RAGE – 03/02/2018 – Uniclub

Sin alardear de gran convocatoria pero con un público fiel, el trío germano deslumbró en su tercera visita a Argentina.

En nuestro país, el heavy metal alemán tiene fieles seguidores, y ya sea para Accept o Edguy, pasando por Blind Guardian, Grave Digger y Helloween, el público no parece decaer, por lo que suelen incluirnos regularmente en sus giras. En el caso de Rage, tres visitas a Buenos Aires en 21 años resulta muy poco. Quizás no encajan en el rótulo de power metal y por eso muchos seguidores del estilo los esquivan, de ahí que nunca alcanzaron la masividad. Pero quienes estuvimos en su primer show en 1997 (junto a la banda de Chris Boltendahl), disfrutamos de una inolvidable noche de poderoso metal. Para entonces tenían “sólo” once discos, con los cuales formaron una lista impecable. Recién en 2011 retornaron a un escenario porteño, ya con otra formación, y tuvimos que esperar casi siete años para presenciarlos una vez más, con una nueva encarnación, siempre liderados por el bajista y cantante Peavey Wagner. El local de esta ocasión no fue uno de los grandes recintos, pero varios centenares de entusiasmados fanáticos, muchos de ellos fans desde hace décadas, compensaban cualquier sensación de falta de reconocimiento.

Los primeros soportes locales fueron DREAM MASTER, aunque recién llegué para el set de ECLIPSE FINAL. Con un estilo entre el heavy metal 80s y el power metal, incluyendo teclados, brindaron un set prolijo dirigido con sobriedad por el cantante Eduardo Boyer. Como cierre eligieron “Rainbow In The Dark” de Dio, para alegría de una gran mayoría que seguro aprecia estos gestos. Más tarde tendríamos más de Ronnie James Dio.

Es muy difícil para RAGE complacer a sus admiradores. Con casi 25 discos y una serie de etapas bien diferenciadas, se hace imposible armar una lista que satisfaga a los más acérrimos. Si partimos de ese presupuesto, podemos disfrutar de la puesta en escena de Peavey, donde igualmente no faltan viejos hits. El último álbum, Seasons Of The Black, aún está fresco, y de ahí salió la apertura “Justify” así como “Blackened Karma” y el tema-título. Si bien el inicio no fue el más contundente, pronto se le pegaron “Sent By The Devil” y “From The Cradle To The Grave”, dos canciones que levantan cualquier setlist. Wagner dejó en claro que su interpretación vocal continúa siendo uno de los grandes atractivos de esas composiciones, y si bien hace tiempo dejó los agudos lo que continúa con firmeza es su afinación y empuje.

Luego de una etapa turbulenta, el trío se recompuso hace pocos años con el ingreso del griego Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en batería y Marcos Rodríguez en guitarra. Tienen la difícil tarea de llenar los zapatos de tantos buenos músicos que pasaron por Rage. En el caso de Rodríguez, si bien su técnica no es tan intrincada como la de Victor Smolski, supo adaptar un material muy variado, aunque tenga que cambiar algunos solos a su estilo. “Lucky” no buscó la espectacularidad que mostraba en su momento Mike Terrana, y se mantuvo en un plano discreto. Pero es alrededor del carisma de Peavey que se termina de armar Rage. Aunque a la hora de comunicarse, Marcos Rodríguez aprovechó su lengua materna y borró la barrera idiomática que Wagner sólo traspasa con sus gestos. Ya avanzado el show nos dio toda una noticia: resulta que nació en Mar del Plata, y con sólo tres meses se mudó con su familia a Venezuela, de ahí que hasta entonces lo teníamos como oriundo de ese país.

Luego de “Nevermore”, uno de los tramos más destacados vino con dos canciones extraídas de End Of All Days: “Deep In The Blackest Hole” y “End Of All Days”. “Turn The Page” nos llevó al costado melódico, pero Peavey anunció que la siguiente, “The Price Of War”, era la canción más agresiva del disco Black in Mind.

Muy pronto llegó la más antigua del repertorio, “Don’t Fear The Winter”, que afortunadamente mantienen en su repertorio. También anunciaba la llegada del final, que se concretó luego de un bis que se hizo esperar. “Higher Than The Sky”, con su característico coro es otra de las infaltables “viejitas”. En esta ocasión le adicionaron, a manera de medley, “Heaven And Hell” y “Holy Diver”, de Black Sabbath y Dio respectivamente, cantadas por el guitarrista. El cual resultó toda una revelación imitando al gran maestro, sin dejar su guitarra lo personificó con gran altura.

Los casi 85 minutos se hicieron cortos y, nuevamente, había canciones que uno esperaba y no aparecieron. Recordemos que Peavey lleva delante de forma paralela a Refuge, con la formación que editó obras monumentales como Secrets In A Weird World y Trapped! No tiene sentido pedir un show parecido, el cantante/bajista exploró otros rincones desde entonces, y apostó continuar con músicos desconocidos. Sigue con el crédito abierto. Pero que no nos hagan esperar tanto tiempo para la próxima ocasión o nos pondremos más exigentes.

Cronista: Exequiel Nuñez

Fotografía: Rage FPOficial



Compartir:




- Córdoba Cartelera
- Bandas Cordobesas
- Medios y Prensa
- Bares y Espacios Culturales


- Cartelera Internacional
- Enlaces
- Archivo (por Año)

Facebook By Weblizar Powered By Weblizar

Portal Web de noticias sobre el maravilloso mundo del metal nacional e internacional, dedicándonos especialmente a la escena local de Córdoba, Argentina.

 

Licencia de Creative Commons