
Álbum de la semana – “De Doorn” – AMENRA
El ritual, el recuerdo y el renacimiento fundamentan la elección del disco de la semana, pero más que nada viene validado por la perfecta combinación entre el post metal y el sludge lograda por AMENRA, que a través de los años y los seis capítulos que componen los célebres “Mass”, han ido puliendo dicha fusión estilística hasta convertirse en referentes ineludibles a la hora de hablar de la misma. Por primera vez trabajando junto con Relapse Records, “De Doorn” (La espina) pareciera ser un álbum bisagra en la carrera de los belgas, dando una vuelta de página a la saga antes mencionada, no sólo por el cambio de título, sino también por inclinarse por su idioma nativo neerlandés flamenco; por incluir para las segundas voces a la increíble Caro Tanghe de Oathbreaker; y por el cambio en la perspectiva de las composiciones, inspiradas en los conciertos que dieron en conmemoración del final de la Primera Guerra Mundial y su vigésimo aniversario como banda en el Museo de Arte Contemporáneo SMAK, de carácter netamente rituálico, reflexivo e interactivo con la audiencia, para lo cual utilizaron elementos que si bien ya venían siendo parte de su paleta de recursos (generalmente de forma complementaria), en esta ocasión fueron empleados como parte fundamental del cuerpo de algunos temas que parecen construidos en base a tales ideas.
Estamos hablando de pasajes más ambientales, melódicos y tranquilos donde toda la tensión está lograda por intimistas guitarras y voces limpias, o habladas, creando el clima opresivo que termina explotando con su característica furia sludge. Estos sutiles cambios se debieron a la mayor participación del guitarrista Lennart Bossu en la fase compositiva (también guitarrista de Oathbreaker). El resultado es desasosegante como siempre, introduciendo al oyente en catárticos y perturbadores viajes introspectivos cargados de angustia existencial abiertamente exhibida por los viscerales gritos de Colin Van Eeckhout cuya dupla vocal con Tanghe significa otro de los aciertos y puntos altos de la placa.
Es realmente admirable la capacidad que tiene cada componente de la banda para transmitir emociones con sus instrumentos, agonizando nota a nota, desangrándose como si de su última interpretación se tratara. La producción, como no podía ser de otra manera y como ya nos tienen acostumbrados, es totalmente funcional al concepto planteado por los belgas con una atmósfera críptica y sofocante, acentuando el carácter demoledor o lúgubre según corresponda, siendo los responsables de esto último Tim De Gieter de Much Luv Studio, Lembeke y Frank Arkright encargado de la masterización en Abbey Road Studio, Londres.
Por otro lado, el aspecto minimalista intimista también se hace presente en el arte de tapa, representado por una sección ampliada de tallos con espinas en blanco y negro, que fueron forjados en bronce por uno de los artistas que participaron de los conciertos antes mencionados. La espina según ellos, es el símbolo más potente en términos religiosos, un reclamo y una agonía como marca de transformación; es el molesto recordatorio de la vulnerabilidad y es el protector violento, sin el cual la belleza no puede prosperar. En fin, todo en este disco es perfecto, cuidado hasta el mínimo detalle, convirtiéndolo a criterio personal en uno de los mejores trabajos del año y una joya más en la excelsa discografía de los gestores del colectivo Church of Ra.
Juanlón.
Tema que seleccioné y que más me gustó del álbum
Sus Integrantes son:
Colin H. Van Eeckhout: Voz
Mathieu J. Vandekerckhove: Guitarra
Lennart Bossu: Guitarra
Tim De Gieter: Bajo
Bjorn J. Lebon: Batería
Caro Tanghe: Invitada en voces








