
BANGERS OPEN AIR – Warm Up – 02/05/2025 – Memorial, San Pablo 🇧🇷
TERCER AÑO AL HILO EN EL BANGERS OPEN AIR
Esta fue nuestra tercera participación consecutiva en el festival, que este año renació con un nuevo nombre: BANGERS OPEN AIR. Aunque el nombre cambió, la esencia y la organización siguen siendo las mismas. Cada edición se vive como una historia nueva con bandas diferentes, rostros nuevos, la misma pasión de siempre, experimentándose una energía especial que nunca se repite. Esto no es solo un festival, es un ritual que se transforma, evoluciona y deja marcas año tras año. Por eso mismo, te invitamos a recorrer estos párrafos para conocer que sucedió en este 2025.
Fueron muchas las vivencias. Entre ellas, afloraron emociones diversas y momentos breves pero intensos, compartidos con personas de distintas partes del mundo. A veces, incluso, uno tiene la suerte de cruzarse con músicos a quienes admira profundamente.
Esta vez llegamos a San Pablo un día antes, con la idea de descubrir un pedacito más de esa inmensa ciudad. Visitamos el Allianz Parque, imponente ex Estadio Palestra Itália perteneciente al club polideportivo Palmeiras (uno de los mejores del fútbol de Sudamérica) pero nos quedamos con las ganas de conocerlo por dentro, porque el horario del tour ya había terminado cuando llegamos. Así que regresamos al hotel y nos dedicamos a descansar para la previa del día siguiente.
El viernes 2 nos recibió con un clima soleado, marcando el inicio de una nueva aventura musical. Era el preludio perfecto para lo que se venía. La Warm-up del Bangers Open Air, es ese primer encuentro que anticipaba la intensidad de todo lo que estaba por explotar el sábado y domingo.
A las 13 horas, ya alistados en los portones del Memorial de América Latina, en el barrio de Barra Funda, fuimos recibidos cordialmente por el equipo de prensa, que nos explicaron todas las indicaciones, desde la ubicación de la sala de prensa (enclavada en la Biblioteca Latino-Americana Victor Civita que estratégicamente se encuentra al costado de los dos escenarios más importantes del festival) hasta los detalles del acceso a la red y la clave de WIFI, que los seguimos al pie de la letra. Además, nos entregaron las pulseras con QR que implementaron este año, un sistema más sofisticado de control para el acceso al sector Lounge y Prensa.
El Warm Up arrancó con una jornada intensa y cargada de energía, marcada por una gran variedad de bandas de renombre. Aunque el público era más reducido en las primeras horas, la calidad de las presentaciones no decepcionó en lo más mínimo. Cada show duró alrededor de 50 y 60 minutos, aunque el sonido, que no estuvo a la altura, les jugó una mala pasada a las bandas, dejando algunos problemas técnicos que se hicieron notar al principio. Sin embargo, los horarios establecidos se cumplieron a la perfección durante todo el evento.

El primer golpe de energía del festival llegó de la mano de KISSIN’ DYNAMITE, que tuvo el honor de abrir el Ice Stage. Este año, el escenario lucía en lo alto el cartel de Eisenbahn, la reconocida marca alemana que se convirtió en la cerveza oficial del festival, marcando presencia desde el primer minuto.
A pesar de ser los encargados de romper el hielo, los alemanes no se achicaron ni un poco. Salieron con todo, despachando un show bien arriba, cargado de Hard Rock del bueno. Sonaron temas de sus discos más recientes como “Back With a Bang” y “No One Dies a Virgin”, y aunque no fue una presentación para el recuerdo épico, tuvo lo suyo. Fue divertida, sólida y con una química notable entre la banda y el público. Me sorprendió especialmente la conexión con la gente que lograron el carismático frontman Johannes Braun y el guitarrista Jim Müller, que no pararon de tirar buena onda desde el escenario.

Después fue el turno de DOGMA, una banda envuelta en misterio que debutó pisando fuerte el Hot Stage (Jack Daniel’s). No les hizo falta más que un par de minutos para convertir el escenario en un verdadero ritual cargado de provocación y simbolismo. Con una puesta en escena oscura y provocadora con sus clásicos hábitos religiosos, corpse paint y toda una estética que no pasó desapercibida desde el arranque, incluso con paneles que exhibían escenas explícitas de figuras religiosas en situaciones cargadas de erotismo. Al frente, Lilith se adueñó del micrófono con una presencia que hipnotizaba, mientras que Nixe, se lució al bajo, tirando poses y sacando la lengua a lo Gene Simmons.
A pesar de que el sonido les jugó un poco en contra (como a varios artistas esa noche), supieron imponerse con un Hard Rock con toques de Metal y una onda gótica muy marcada, clavando una versión impensada de “Like a Prayer” de Madonna, dejando al público asombrado y demostrando que el Metal también es territorio de mujeres. Y ellas lo ocuparon con fuerza.

Luego, los históricos californianos de ARMORED SAINT subieron al escenario brindando una actuación sólida, a pesar de las fallas de sonido que no permitieron que la voz de John Bush se escuchara como debía. Pero, más allá de eso, la banda no perdió el rumbo y demostró todo su profesionalismo al servicio del Heavy Metal. Empezaron a repartir clásicos por doquier: “March of the Saint”, “End of the Attention Span”, “Last Train Home”, “Win Hands Down”, “Reign of Fire”, entre otros. La entrega con el público fue total, sobre todo en ese momento emocionante de “Can U Deliver”, cuando Bush se metió entre la gente, desatando una locura.


Si había una banda que tenía muchas ganas de ver el viernes, era a los daneses PRETTY MAIDS. Y por lo que vi, no era la única. El público los recibió con un cariño especial, como si fueran viejos amigos que volvían después de mucho tiempo, siendo que este fue su primer arribo al país brasileño. Su show resultó cargado de emoción, sobre todo por la presencia de su vocalista Ronnie Atkins, que se plantó en el escenario con una fuerza admirable, sabiendo todo lo que viene atravesando con el cáncer que le diagnosticaron hace unos años. Más allá de algunos problemas técnicos, su carisma hizo que nada importara demasiado, realizando una performance impecable. Sonaron temazos como “Mother of All Lies”, “Kingmaker”, “Rodeo”, “Pandemonium”, “Future World”, y ese momento sensible con “Please Don’t Leave Me”, que fue un homenaje hermoso a su amigo John Sykes, fallecido a fines de 2024. Cerraron con todo acompañado de “Love Games”, un clásico cargado de nostalgia y romanticismo ochentero, dejando una sensación de haber presenciado algo más que un recital. Fue una celebración de la música, la amistad y la fortaleza de seguir adelante.


Llegó uno de los momentos más esperados del Warm Up y el reinado de Doro Pesch se sintió con fuerza en el Ice Stage. La Reina del Metal encendió el escenario con su brillantez y esa incandescente voz que te prende fuego, dejando en claro que los años no la frenan, sino que la potencian.
Desde el primer tema, DORO se plantó como una verdadera reina, con una presencia que impone respeto y ternura a la vez. Abrió el show con clásicos de Warlock que encendieron a todos los presentes al toque, y de ahí en más fue puro fuego. Con una entrega total y esa calidez que la hace tan cercana. No solo ofreció un concierto, sino que generó un momento genuino y real con sus fans.
El setlist incluyó joyas de Warlock, como “I Rule the Ruins”, “Earthshaker Rock”, “Burning the Witches”, “Hellbound” y “All We Are”, que hizo estallar al Ice Stage, y también temas de su último disco Conqueress – Forever Strong and Proud, como “Time For Justice” y “Fire in the Sky”, tema que compuso junto al violero brasileño Bill Hudson, quien además la acompañó en vivo con una presencia y una técnica que se lució. Y como si todo eso fuera poco, se despachó con una bomba, el cover “Breaking The Law” de Judas Priest que sonó potente y fue realizado respetuosamente y con toda la actitud que amerita ese himno del Metal.
El sonido fue impecable, la banda sonó ajustadísima, y cada movimiento sobre el escenario transmitió pasión. Pero lo que más se sintió fue esa admiración colectiva hacia una mujer que, con sacrificio y coraje, se hizo su lugar en una escena dominada históricamente por hombres. Doro fue una precursora, rompió moldes con Warlock, y sigue abriendo caminos para otras mujeres en el Metal cargada de tachas y cuero. En definitiva, entregó un espectáculo poderoso, emotivo y lleno de historia. Porque cuando Doro sube al escenario, no solo canta sino que reafirma que el Metal también tiene voz de mujer. ¡Y qué voz!

El cierre del Hot Stage en la previa del Bangers Open Air 2025 estuvo en manos del emblemático bajista y cantante GLENN HUGHES, quien nos hizo viajar en el tiempo con un set lleno de clásicos de Deep Purple, ya que su gira “The Chosen Years” está enfocada en los discos que grabó con la banda: Burn, Stormbringer y Come Taste the Band.
Aunque hubo algunos bajones con el sonido y la energía no estuvo tan alta como en otras veces que lo vi, su presentación estuvo a la altura de la leyenda que es, con una puesta en escena sencilla pero con una pantalla psicodélica de fondo que nos transportaba a sus años de juventud. A sus 73 años, Glenn dejó claro que su voz sigue siendo infernal, demostrando que no se apaga con el tiempo. Los solos de batería y guitarra estuvieron a la altura, y la banda, como siempre, la rompió.
El tipo se adueñó del escenario, con esa presencia rockera que solo él tiene. Además, el toque nostálgico de saber que probablemente esta sería su última vez en Brasil le dio un sabor especial a todo. Fue como una despedida digna de un verdadero ícono del rock.

En síntesis, la previa del Bangers Open Air 2025 fue un desfile de grandes actuaciones, desde el Hard Rock explosivo de Kissin’ Dynamite hasta la emotiva y poderosa presencia de Doro y Glenn Hughes serán recordadas con nostalgia. La noche cerró con una energía tremenda, y al día siguiente comenzaría la primera jornada oficial del festival, con más shows épicos y el raid que teníamos planeado, asegurando que la experiencia seguiría siendo inolvidable, pero intensa a la vez.
Crónica: Sabrina Romero
Fotos y videos: Rubén Rivadera
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