
HELLOWEEN y HAMMERFALL – 02/10/2022 – Estadio Luna Park, Buenos Aires
El Luna Park tembló con los Titanes del Power Metal Mundial
Después de varios años, pandemia de por medio, logramos volver a viajar y presenciar un show internacional en la Ciudad de Buenos Aires. La cita fue el domingo 2 de octubre en el mítico Estadio Luna Park, donde la comunidad metalera y sobre todo los fanáticos del power metal se congregaron para ver a la banda alemana Helloween, que regresó a nuestro país en el marco de la gira “United Forces Tour 2022”, tercera vez con los dos vocalistas emblemáticos, junto a los invitados de lujo Hammerfall. Apenas me enteré a comienzo de año, me puse en primera fila para sacar la mejor ubicación porque este fenómeno no podía perdérmelo otra vez, y así fue, desde superpullman con una ubicación privilegiada levantamos el puño en lo alto para acompañar a los titanes del metal.
Para ello, el anfitrión de nuestro país fue el reconocido grupo BETO VAZQUEZ INFINITY, fundado y liderado por el bajista Beto Vazquez. A las 19.05 hs. ingresaron al escenario para mostrar el potencial de esta ambiciosa propuesta que lleva evolucionando por más de veinte años. Justamente esta presentación les sirvió para realizar algunas canciones de su séptima y más reciente obra titulada Mental Asylum (2021) -más combativa y oscura que sus anteriores- con su intro homónima, “Faster Than You” y “The Abyss” -quien tuvo como invitada a Alejandra Palazzo en los coros, reconocida por haber participado del programa La Voz Argentina- las cuales fueron intercalando con otras canciones de sus anteriores álbumes como: “Man at War”, “Master of Fools” y “The Temple”. El sonido empezó de excelente calidad, sin embargo, después de algunos minutos se sintió un leve descenso. Tal vez no fue de lo mejor el sonido, pero igualmente sus integrantes se lucieron con su mejor versión como lo hicieron su vocalista principal, la tecladista Daiana Benítez, que también se encarga de realizar las voces guturales y algunos growls, y Mr. Beto con sus habilidades en el bajo. El set que duró aproximadamente treinta minutos fue una demostración de interesantes canciones de heavy/power de corte sinfónico hecho en Argentina. Para culminar su presentación, su vocalista Melani Hess decidió entonar el clásico himno “Painkiller” de Judas Priest, canción que se llevó enérgicos aplausos.
Alrededor de las 20 hs. el Estadio Luna Park se iba colmando de una diversidad de metaleros de diferentes lugares del país y edades, con remeras de las calabazas y muchos apasionados por el heavy metal de los ochenta y noventa. Puntualmente, HAMMERFALL salió a escena para lanzar su martillo al unísono del recinto y todos sus seguidores se lo devolvieron con una demoledora pasión desde las primeras melodías con “Brotherhood” hasta el final del set con “Hearts On Fire”. Emocionante ver a estos nórdicos felices y disfrutando de su heavy metal a flor de piel mientras iban sonando sus épicos clásicos con estribillos pegadizos como: “Any Means Necessary”, “The Metal Age”, ”Renegade” y ”Let the Hammer Fall”.
Todos ellos fueron momentos majestuosos que se consolidaban con la performance de la inimitable voz de Joacim Cans y las filosas guitarras de Oscar Dronjak -actualmente con su larga cabellera rubia brillante-. Otro de los instantes más sofisticados fue el medley luego de “Last Man Standing”. Tan solo realizaron dos canciones de su nuevo álbum Hammer Of Dawn (2022), esperaba algunos más, pero como es habitual en ellos, agregaron una canción de sus anteriores álbumes Dominion y Built to Last. Esta leyenda sueca del heavy metal sonó estruendosa, derrochando acero, velocidad y poder, ofreciéndonos un inolvidable concierto. ¡Larga vida a Hammerfall!.
Mientras se ocultaba el detrás de bambalinas con el telón de boca con la imagen del logo de Helloween, las brasas continuaban encendidas y las ánimas de sus fanáticos ansiosas. Luego de algunos minutos comenzó a proyectarse unas calabazas que giraban. Esto ya nos anunciaba la inminente presencia de la banda más importante del power metal alemán sobre las tablas de unos de los símbolos culturales de la ciudad porteña, el famoso Luna Park que tembló al son del poderoso metal por tercera vez, ya que sus dos últimas presentaciones se dieron en el mismo espacio con la gira Pumpkins United en el 2017 y su segunda parte al año siguiente con esta formación histórica: Andi Deris y Michael Kiske en las voces, Michael Weikath, Sascha Gerstner y el legendario Kai Hansen en las guitarras, Markus Grosskopf en el bajo, y Dani Löble en la batería.
A las 21.30 horas la sala se encontraba casi completa y luego de unos cuántos minutos comenzó a sonar la introducción mientras aparecía HELLOWEEN en el marco de su gira latinoamericana “United Forces Tour 2022”, con toda su maestría y veteranía para alimentar nuestro espíritu adolescente de heavy metal. La primera entrega fue “Skyfall” de uno de los mejores álbumes y homónimo del 2021 para que luego arremetieran con una de sus piezas maestras “Eagle Fly Free” para luego regresar a una nueva canción “Mass Pollution” y nuevamente recordar los Keepers con “Future World”, “Power” y “Save Us”.
El público se mantuvo eufórico entre los clásicos y la puesta en escena que rodea a la espectacular batería de Dani Löbles, con el símbolo de la calabaza encendida cubriéndola y la pantalla gigante que media con distintas animaciones que van transitando a lo largo de las dos horas que dura el show. De igual modo, Deris se encargó de conquistar con su sonrisa y español a los calurosos asistentes siendo el traductor de Kiske y arengando que somos los mejores cantantes -seguramente debe ser por los cánticos que recuerda de anteriores presentaciones- y que ésta no fue la excepción, ya que en todo momento intervenían los espectadores. Por otro lado, además Michael, de no entender mucho el español, sufrió dos lanzamientos de ropa en el rostro a lo largo del set, un corpiño que le pareció gracioso y en el final una remera del 10 donde se lo notó más sorprendido.
Y claro, que tenía que estar representada la primera época cuando todo comenzó en el ´83 con Kai Hansen, quién durante quince minutos recorrió canciones de Walls of Jericho con una destacada firmeza, respaldado por el gran Michael Weikath. Al grito de “Heavy Metal (Is the Law)” siguieron mostrando sus habilidades cada uno en su instrumento. Y llegó el momento más sereno de la noche con la interpretación a dúo de “Forever and One (Neverland)” sentados cada uno en su respectiva banqueta, entretanto el luna se iluminaba con linternas de celulares y varias lágrimas asomaban de emoción por disfrutarlos tan de cerca a estos dos cantantes cruciales de la escena del heavy mundial. También destacar a Sascha Gerstner quién atesora unas raras y preciosas guitarras, con las cuales brilló en todo momento, y preferentemente en su solo que siguió con “Best Time”, sumar “Dr. Stein” y “How Many Tears”.
A estas alturas, sabíamos que faltaba muy poco para el epílogo, entendiendo que vienen realizando una admirable gira y que en ningún momento se los sintió cansados o por lo menos lo disimularon muy bien. Y los bises llegaron con “Perfect Gentleman” y la extensa “Keeper of the Seven Keys” para terminar esta extraordinaria gala permitiéndose juguetear en un coreo entre el público ubicado en los diferentes sectores con “I Want Out”. Una performance apoteósica, el sonido correcto, una iluminación excelsa, pequeños arreglos y adornos realizados con ingeniosidad como el bajo de Grosskopf quien tiene tallada una calabaza, los papelitos, humo, vestuario con brillos y tachas. Me arrodillo frente a los padres del Power Metal que siguen en carretera y regalándonos momentos de Happy Metal. Esperando que no se disuelva esta reunión y nos sigan ofreciendo nuevos álbumes.
Mención aparte para el público que se predispuso desde el principio y no aflojó en ningún instante saltando y coreando todos los temas.
No puedo compararlo con las anteriores presentaciones, ya que en lo personal, fue la primera vez que disfruto de esta reunión. No sé si pifearon o sí Kai no le daba la voz o si sonaron más bajo o más alto que la vez anterior. (Esto lo dejo para la próxima).
Celebro que estas dos leyendas nos obsequiaran su unión, trayectoria, actitud, fuerza y respeto a su público argentino brindando una gloriosa presentación.
Crónica: Sabrina Romero.
Fotos y videos: Rubén Rivadera.













