
KATATONIA – 24/03/2023 – El Teatrito, Buenos Aires 🇦🇷
El pasado viernes 24 de marzo, nada de aburrido o inhóspito fue el concierto que dieron los suecos de KATATONIA en una nueva visita a nuestro país para presentar su reciente álbum Sky Void of Stars. A las 19.30 horas llegamos a la puerta del El Teatrito y ya estaban ingresando sus seguidores, en tanto, nos pusimos en la fila para poder entrar y conocer este reducto por primera vez, el cual lamentablemente quedó demasiado pequeño para esta banda escandinava, por el género que practican y el público que convocó.
Unos minutos antes de lo pautado, subió al escenario el grupo local DOSEL, que provienen de la ciudad de La Plata, y fueron los encargados de ser los anfitriones del evento, quienes mostraron su potente thrash/death/metalcore para un público que no entendía mucho de cuál era la relación del grupo con el estilo de Katatonia. Fue realmente arriesgada la elección de la banda soporte por parte de la organización, pero claramente los presente respetaron su presentación que se basó en canciones de su primera producción independiente Sonoris Dogma, de las cuales sonaron: “Ciegos Mercenarios”, “Caminando entre cerdos m…”, “Kruegger”, “Hienas”, también pudieron agregar el nuevo single “Desde el Caos”, cerrando su performance con “Destierro Numens” y “En las Sombras”.

Estuvimos sin lugar a duda, ante una de las presentaciones más relevantes de los maestros del rock oscuro de Suecia, KATATONIA, donde constantemente están reafirmando su propio estilo, y esta no fue la excepción. A las 21.15 horas Jonas Renkse & Cía, comenzaron a descender las escaleras ubicadas detrás del reducido escenario que alberga este diminuto lugar. A los pocos minutos, todos estaban preparados con sus instrumentos para empezar a ejecutar “Austerity” del nuevo álbum, canción que dio pie al enigmático show que iba a continuar con otro nuevo “Colossal Shade” para que retrocedan un poco hacía su aclamada obra Dead End Kings con “Lethean” que fue cantada por todos los fanáticos.
Luego llegó otro de los temas más coreados de la noche “Deliberation”. Nuevamente trajeron al escenario su nuevo trabajo con “Birds” para continuar con “Behind the Blood”. Con estas primeras canciones sabíamos que íbamos a vivir una experiencia fascinante, sólo había que dejarse llevar y disfrutar la mágica “Forsaker” para sentir la melancolía a flor de piel, seguida de “Opaline”.
En lo personal, el momento más emblemático de la noche fue cuando “Buildings” y “My Twin” se hicieron presente con sus melodías altamente sensibles y esa combinación brutal de riffs y percusión. Le siguió el primer single “Atrium” que lanzaron de su sólido último disco Sky Void of Stars. Es admirable, la magnífica y encantadora voz de Jonas Renkse, la cual es suave y a su vez poderosa, aunque sabemos que su actuación en vivo es modesta y retraída, sin embargo, interactuó con su público durante varios momentos del show, animándose a felicitarnos por ser campeones de mundo. Más allá de eso, sabemos que tiene un team talentoso, aunque en esta gira estuvo ausente Anders Nyström, y se notó en el escenario, presentándose con una sola guitarra por Roger Öjersson, sumado a Niklas Sandin en bajo y Daniel Moilanen en batería.
Esta elegante y sublime banda nórdica brindó un gran show, breve (75 minutos) pero lleno de matices, cargado de emoción y sentimiento, sin caer en lo aburrido y frío, pogo al nivel estético de Katatonia, sonando ajustados en todo momento. Se acercaba el final y sonaron los clásicos “Old Heart Falls” y “Untrodden”. Y Ni hablar cuando cerraron con los bises “July” y “Evidence”. ¡Maravilloso, único e irrepetible!

Uno de los aspectos a criticar fue el calor insoportable que hacía en El Teatrito sobre todo cuando casi agotan entradas y con poca ventilación. Por otro lado, la iluminación horrenda que no dejaba apreciar a los integrantes a lo lejos, ni hablar del telón de fondo con el nombre del grupo deformado. Son detalles que hacen al valor de la entrada. También me resultó molesto, la cantidad de celulares en las primeras filas, que al fin y al cabo, terminan grabando cualquier cosa menos al grupo porque saltan o intentan fotografiar el escenario a oscuras. Más allá de eso, siempre vale la pena realizar un largo viaje para ver en vivo este tipo de conciertos.
Crónica: Sabrina Romero.
Fotos y vídeos: Rubén Rivadera.































