
SUMMER BREEZE OPEN AIR BRASIL – Día 1 – 26/04/2024 – Memorial, San Pablo 🇧🇷
Por segundo año consecutivo Truenos Metálicos tuvo el orgullo de ser el único medio de difusión acreditado para representar a la Argentina en el SUMMER BREEZE OPEN AIR BRASIL, el festival más grande de latinoamérica dedicado al “Maravilloso Mundo del Metal”, que a diferencia de su primera edición del año pasado, en este 2024 sumó otra jornada, siendo los días 26, 27 y 28 de abril en el imponente Memorial de América Latina, ubicado en la ciudad de San Pablo.
Pasó el tiempo y la espera se hizo larga, más no atrapante, ya que a medida que iban pasando los meses se empezaban a develar algunas de las 60 bandas que finalmente completaron el impresionante cartel. Con gran responsabilidad y dedicación más el esfuerzo económico, tuvimos la oportunidad de regresar y cubrir nuevamente otro semejante evento de Metal. De esta manera, volamos hacia una nueva aventura musical, la cual en las siguientes líneas comenzaremos a desmenuzar todo lo vivido para el disfrute de nuestros lectores.
Este año, nuestro diario de viaje comenzó unos días antes debido a que no pudimos conseguir vuelos directos desde Córdoba a San Pablo. Sin embargo, con una escala y algunas horas de espera en Buenos Aires, finalmente llegamos a nuestro destino entrando la madrugada. Lamentablemente, tuvimos una mala pasada al ser estafados por un conductor de Uber en pleno aeropuerto de Guarulhos. A pesar de ello, estamos agradecidos de haber llegado sanos y salvos al hotel para poder vivir la flamante experiencia. La moraleja de esta situación es que los brasileños están adoptando algunas costumbres argentinas. Más allá de la molestia y la discusión sin sentido, decidimos dedicarnos a descansar después de un día de viaje agotador.
Al día siguiente, desayunamos y salimos a conocer y recorrer la mítica Galería do Rock, un plan que habíamos dejado pendiente el año anterior debido a cuestiones laborales. Es un famoso y gigantesco centro comercial de siete pisos y un sótano exclusivamente dedicado al merchandising de Rock y Metal, que incluye locales con franquicias exclusivas de las bandas: Iron Maiden, Kiss, Motörhead y AC/DC para toda Sudamérica y el mundo a cargo de la marca de indumentaria deportiva W A Sport. Allí pudimos observar varios locales que vendían discos, vinilos, remeras oficiales, joyería metalera y vikinga, además de una cervecería al paso donde se pueden encontrar cervezas de Iron Maiden y otras variedades. El espacio de parado fue muy interesante, ya que estuvimos degustando algunos sabores extravagantes y comprando camisetas, regalos, etc. Después de una tarde de rock, regresamos al hotel para descansar y organizar el cronograma del día siguiente, mientras conversábamos con algunos jóvenes futbolistas del equipo del Palmeiras, con quienes también habíamos intercambiado conversaciones el año anterior, siendo que el club verde, participante del campeonato Paulista, utiliza las instalaciones del Ibis Styles como concentración antes de jugar cada partido de local.
La ansiedad siempre juega una mala pasada, ya que no se puede descansar adecuadamente sabiendo que al día siguiente sería una jornada extensa de puro metal. Sin embargo, aunque parecía extraño, la luz del sol indicaba que era viernes 26 de abril y estábamos listos para salir y disfrutar de una de las congregaciones de heavy metaleros más grandes del mundo, especialmente de Latinoamérica. La primera edición fue exitosa y esta segunda no podía ser la excepción, ya que se agregó una tercera jornada, lo que significaba más bandas.
Con un clima veraniego y una temperatura que por momentos sería agobiante, partimos después del desayuno hacia el recinto ubicado en la Av. Mário de Andrade del barrio de Barra Funda. Al llegar, nos recibió una larga fila para retirar las acreditaciones; sin embargo, la entrega fue rápida. En esta oportunidad, los pases eran en formato tarjeta, lo que nos permitiría evitar el cruce del puente de un sector a otro. ¡Eso fue un gran alivio para nuestras piernas durante los tres días!
A partir de entonces, nos tomamos algunas fotos con amigos brasileños y ya estábamos preparados para comenzar otra travesía. Se podía observar el intenso movimiento no solo de toda la prensa acreditada, en su mayoría de medios brasileños (algo que nos llamó poderosamente la atención, ya que había escasos medios de otros países de la región), sino también de la cantidad de personas que trabajarían en la organización y logística del festival, algo realmente impactante y grandioso a la vez.
VIERNES 26 DE ABRIL
Iniciamos la primera jornada del Summer Breeze Brasil en el escenario Ice Stage -uno de los dos escenarios principales situado al lado del Hot Stage-, que se mantuvieron este año igual que el anterior, en contraposición con el Waves Stage, que en esta ocasión se realizó en un espacio abierto y más reducido. El Sun Stage, este año se ubicó en el mismo lugar, pero con la característica especial que todas las agrupaciones que pasaron por allí sonaron de forma excelente en contrapartida con el año anterior.
Como venimos narrando, la inauguración del festival tuvo lugar en el escenario Ice Stage con la actuación del quinteto sueco hardrockero NESTOR, quienes abrieron la primera jornada en el emblemático Memorial da América Latina, haciéndonos revivir los dorados años 80 y recordándonos que fuimos adolescentes. Su presentación fue mágica y enérgica, con ejecuciones increíbles comenzando con “Kids in a Ghost Town” e incluyendo algunos de sus clásicos como “On the Run” y “1989”. Además, deleitaron a sus seguidores, que acompañaron con tonos rosados de camiseta al igual que su vocalista Tobias Gustavsson, con su nueva canción estrenada el mes pasado “Victorious”, para despedirse con un cover de Whitney Houston “Wanna Dance With Somebody”.

Nos retiramos antes de que terminara la presentación y nos dirigimos al Sun Stage, donde ya había comenzado a tocar CULTURA TRES, una banda venezolana que ofreció su potente sonido, caracterizado por su pesadez y oscuridad. Hace algún tiempo, le abrieron sus puertas a Paulo Xisto Jr., ex bajista de la reconocida banda brasileña Sepultura, quien se unió a ellos para agregarle profesionalismo y misticismo a la agrupación.

Después, nos dirigimos al Hot Stage para presenciar la potente actuación de FLOTSAM & JETSAM, quienes desplegaron sus increíbles melodías thrasheras con temas como “Dreams of Death”, “Prisoner of Time”, “Iron Maiden” y cerraron su set con “No Place for Disgrace”. En un horario poco usual para sonidos más agresivos, igualmente satisfizo a sus seguidores de larga data. El resto del público ovacionó moderadamente a los americanos de Arizona, mientras la multitud seguía aglomerandose en el escenario contiguo para esperar a Edu Falaschi.

Desde el comienzo hasta el final de su set, EDU FALASCHI iluminó el escenario con su melodiosa voz, interpretando sus canciones más exitosas de Angra, tales como: “Live and Learn”, “Acid Rain”, “Waiting Silence”, “Heroes of Sand”, “The Temple of Hate” e incluyó la balada «Bleeding Heart», entre otras, acompañado de una escenografía exhuberante con dos estatuas inflables a los costados del escenario. El baterista Aquiles Priester no estuvo presente debido a compromisos previos, por lo que Jean Gardinalli ocupó su lugar. A pesar del calor que se sentía en la pista del memorial, en pleno mediodía, el público le respondió apasionadamente.

Nos trasladamos hacia el Sun Stage para ver un rato al trío DR. SIN, quienes jugaban de local con su increíble hard rock fusionado con influencias de heavy metal progresivo, blues, country y jazz. Realmente me han impresionado con su virtuosismo. ¡Una banda con mucho talento!.

Allí esperamos un rato para ver cómo rugían los TYGERS OF PAN TANG, logrando escuchar varios clásicos como “Gangland”, “Euthanasia”, “Love Don’t Stay”, “Keeping Me Alive” y canciones más recientes como: “Only the Brave”,“Destiny”, “Fire on the Horizon” y “Back for Good”, entre otras. Todas ellas muy apreciadas por todo el público presente que se amotinó con los ingleses. Un dato significativo es que fue la segunda vez que esta icónica banda de NWOBHM visitaba Brasil. A pesar del paso del tiempo y de enfrentar diversos conflictos, su sonido sigue siendo tan fresco y poderoso. Disfrutamos de una siesta a puro riffs y Heavy Metal junto a la voz del italiano Jacopo “Jack” Meille con la única deficiencia que la guitarra de Robb Weir que se escuchaba por momentos muy baja. Fuera de este percance realizaron un show impecable.

Mientras sonaba “Hellbound” dejamos atrás este escenario para acercarnos a vivenciar al Waves Stage -que en esta edición el escenario fue más reducido y en el exterior, y no contaba con pantallas a los costados al igual que el Sun Stage- a los brasileños de ELECTRIC MOB, quiénes brindaron una performance exquisita dejando en evidencia que fueron una de las revelaciones de la primera jornada y que están generando una gran sensación dentro la escena del hard rock mundial. Los muchachos de Curitiba ofrecieron un show explosivo y su vocalista Renan Zonta demostró su carisma y particularidades vocales. Algunas de las canciones que escuchamos fueron “By The Name (nanana)”, “Will Shine”, “Its Gonna Hurt”, entre otras.

Desde el otro extremo del Memorial, nos apresuramos hacia el Ice Stage para presenciar a EXODUS, donde ya habían comenzado a desatar su potente lección de violencia sonora. Cuando llegamos, el caos ya estaba en pleno apogeo con los californianos; las guitarras rugían, los tambores retumbaban y el público gritaba frenéticamente al compás del mosh. Este quinteto oriundo de la Bay Area se posicionó con un repertorio de alto octanaje, seleccionando canciones de diferentes álbumes de su carrera, como “Brain Dead”, “Deathamphetamine”, “A Lesson in Violence”, “Piranha”, “Fabulous Disaster”, “The Toxic Waltz” y “Strike of the Beast”, hasta la brutal “Persona Non Grata», eligiendo: “Prescribing Horror” y “The Beatings Will Continue (Until Morale Improves)”. Los aficionados al thrash enloquecieron mientras sus cuellos se contorsionaban por la brillante ejecución de estos maestros del género.

Regresamos al Sun Stage, para presenciar a MASSACRATION, quienes hacen una parodia musical, sería una versión de Asspera, en versión brasileña con mucho humor. Ellos le añadieron sonrisas y muchas carcajadas a la calurosa tarde. Algunas de las canciones más coreadas y conocidas por toda la concentración de seguidores fueron: “Metal Milk Shake”, “The Mummy” y «Metal Is My Life”. ¡Gracioso y persuasivo show-sketch!

Nos dirigimos al Hot Stage para presenciar el espectáculo de SEBASTIAN BACH, que ya había comenzado. La pantalla proyectaba una pintura de Sebastian, y a medida que avanzaba la presentación, se hizo evidente que el repertorio consistiría únicamente en canciones de Skid Row, lo que no sorprendió a nadie pero generó cierto rechazo entre algunos asistentes. La mayoría de las canciones que escuchamos fueron extraídas del álbum “Skid Row” (1989), como “Here I Am”, su clásica “18 and Life”, “Piece of Me”, “I Remember You”, entre otras del álbum “Slave to the Grind” (1991).
Podría decirse que la actuación fue memorable gracias a la presencia imponente y carismática de Sebastian Bach, pero lamentablemente la ejecución de las canciones dejó mucho que desear. Era evidente que no solo no llegaba a los tonos altos, sino que también parecía faltarle el aliento en ciertas ocasiones. Al llegar al final del set, la banda intentó tocar “Tom Sawyer” de Rush, pero pronto desistieron debido a la dificultad de la canción, una situación que Bach reconoció sin rodeos. Cerraron con la aclamada “Youth Gone Wild”, pero Bach quiso interpretar “Children of the Damned”, de Iron Maiden, a capella. Para ese entonces, ya fuimos dejando atrás este escenario para acomodarnos en el escenario del sol. Desde el punto de vista de esta espectadora, la actuación de Sebastian fue poco impresionante y mucho menos digna de mencionar como antesala para el escenario que continuaría con la presentación de la banda del bajista y vocalista principal de Kiss.

A las 18:30 horas, mientras en el Ice Stage, comenzaba Mr. Big, el sol ya se había ocultado, y mientras sonaba Elvis Presley de fondo, los vampiros de Helsinki se preparaban en la oscuridad del escenario para comenzar su cautivante acción con “Devils” y seguir con “Feel Berlin”. Desde el minuto cero quedamos embrujados ante la presencia escénica y sensual de su vocalista. A lo largo del set, THE 69 EYES estuvo acompañado por un ambiente envuelto en humo y luces tenues, que dejaban el escenario en penumbra y apenas permitían distinguir sus chaquetas de cuero. Interpretaron varias canciones de su extensa discografía, aunque solo incluyeron la irresistible “Death of Darkness” de su último trabajo.
Desde el punto de vista musical, estos finlandeses no me decepcionaron en absoluto con su actuación en vivo. A pesar del inconveniente técnico con la guitarra que detuvo todo, y de un breve momento de estrés por parte del vocalista Jyrki a mitad del espectáculo, aparentemente debido a un problema con el micrófono, lo que lo llevó a retirarse por unos minutos y retrasar el set. Sin embargo, tras el llamado del público, regresó para continuar con el repertorio programado. Esto afectó un poco la performance, pero aún así pudimos seguir disfrutando de sus tonos graves combinados con melodías melancólicas. El cierre fue un homenaje al corazón del rock gótico con las magníficas “Dance d’Amour” y “Brandon Lee”, canción dedicada al hijo de Bruce Lee, quien siendo actor a una corta edad fue asesinado en la película “The Crow” (El Cuervo), y se despidieron con la electrizante “Lost Boys”, permitiéndonos quitarnos las gafas de sol y dejar de bailar. En síntesis, vimos una inquietante presentación de esta leyenda que le brindó al atardecer la dosis justa de glamour y rock gótico hipnotizando al público asistente.

Finalmente, tuvimos media hora para comer y tomar algo antes de dirigirnos al cierre del Hot Stage, donde la GENE SIMMONS BAND estaría bajando la persiana de ese escenario. Su actuación ya había comenzado unos minutos antes de lo programado, probablemente debido a que MR. BIG también había terminado antes en el escenario adyacente.
Sin maquillaje y tras la disolución de Kiss, confirmada a finales del año pasado, la edición brasileña del Summer Breeze tuvo el privilegio de recibir la primera presentación de esta nueva etapa de Gene ante un público masivo. Los músicos que acompañaron al talentoso Simmons fueron los guitarristas Brent Woods (Wildside, Sebastian Bach, Vince Neil) y Jason Walker, junto con el baterista Brian Tichy (The Dead Daisies, Billy Idol, Ozzy Osbourne, Whitesnake, entre otros). Durante lo que vimos del set, todos contribuyeron en los coros. Jason asumió la responsabilidad de interpretar todas las canciones que originalmente son de Paul Stanley. Lo relevante de este espectáculo inédito fue ver lo sólida que está la banda y lo potente que suena, interpretando clásicos de su banda enmascarada, tales como: “War Machine”, “Cold Gin”, “Calling Dr. Love”, “Detroit Rock City”, “I Love It Loud”, una de las más coreadas, “Parasite”, “Communication Breakdown” (cover de Led Zeppelin), y “Lick It Up”. También interpretaron “Are You Ready” y enlazaron con la versión de “Ace of Spades” de Motörhead, dedicada a Lemmy Kilmister, donde Brian se destacó en las voces. Algunas canciones fueron más ovacionadas que otras. Hubo bromas, abucheos a los argentinos entre el público cuando Gene cantó “¡Argentina, Argentina!”. En mi opinión, “Love Gun” sonó menos emocionante que “100.000 Years”. Por otro lado, vestidos de negro y con una interpretación pesada de las canciones, lograron una actuación sólida y sobria.

Dejé de lado al famoso Gene Simmons y su banda para no perderme a los legendarios neoyorquinos de BIOHAZARD, quienes cerraron la primera jornada en el Sun Stage. Esta gira por Latinoamérica marcó el regreso de Evan Seinfeld (voz y bajo) a la banda después de once años, junto con la reunión de su formación clásica de los años 90. Puedo asegurarles que fue la banda que hizo temblar los edificios del barrio de Barra Funda esa noche. Los muchachos de Brooklyn ofrecieron una actuación intensa y colmaron todo su set de clásicos, consiguiendo que el público saltara y girara al ritmo de “Tales from the Hard Side”, “Wrong Side of the Tracks”, “Retribution”, “Victory”, entre otras. Hubo mucho groove para finalizar una jornada bien sudada.
No hubo forma de no hacer mosh en cada breakdown. El momento magistral fue la ejecución del cover de la primera canción del álbum debut de Bad Religion, “We’re only Gonna Die”. El final llegó con “Punishment” y “Hold my Own”. Estos históricos del hardcore mundial cultivaron una noche de caos controlado y pura pasión que nos dejó sin aliento, demostrando que siguen manteniendo su energía y actitud implacable.

Durante este día también estuvieron en los diferentes escenarios Black Stone Cherry, Mr. Big, Clash Bulldogs, Alchemia, Zumbis Do Espaco, Minipony y Soiux 66 que no pudimos ver lamentablemente.
Agotados por la caminata, alcanzamos el final del día, pero antes de adentrarnos en la crónica del segundo día, deseamos extender nuestro más profundo agradecimiento a la organización del SUMMER BREEZE BRASIL y a todos los equipos que trabajan incansablemente para garantizar el éxito de este increíble evento.
Crónica: Sabrina Romero
Fotos y vídeos: Rubén Rivadera


























































































































































































































