
Álbum de la semana “Far from God” MOONSPELL 🇵🇹
A veces un par de retoques son suficientes para rejuvenecer 8/10
En medio de unos años muy ricos para la escena del Metal Gótico, los referentes de los 90 transitan caminos sinuosos: desde la estabilidad, sin sobresaltos ni grandes innovaciones, de Paradise Lost y My Dying Bride; el silencio discográfico de Tiamat y Anathema; o la deriva extraña de Katatonia y The Gathering. MOONSPELL venía transitando, más que todo, el primero de esos caminos, con lanzamientos poco sorprendentes desde Extinct (2015), su álbum reciente más exitoso desde el punto de vista comercial, pasando por 1755 (2017) y Hermitage (2021), donde los sonidos sinfónicos y progresivos, respectivamente, fueron sumados a la estética sonora del grupo con gran calidad, pero sin lograr sentirse como algo natural o memorable. Parecía que los lusitanos no lograban recuperar la frescura de sus álbumes de finales del siglo pasado y principios de este, hasta este año, en el cual la banda nos fue sorprendiendo con una interesante campaña de difusión en redes sociales, el apoyo de su discográfica, la austríaca Napalm Records, y el lanzamiento de tres sencillos promocionales con videoclip, de los cuales hablaremos más en detalle luego. “Far From God” finalmente fue lanzado el 3 de julio, llegando, irónicamente, al puesto número tres de los charts portugueses y mostrando una excelente recepción por parte del público.
Pasando a la cuestión musical, el álbum nos propone un sonido diferente al de sus anteriores lanzamientos, con claras influencias del Rock Gótico, perdiendo prácticamente por completo el componente de Black Metal que los caracterizó en sus primeros años, pero no así la potencia y elegancia del Metal Gótico. Podríamos decir que el sonido de este álbum está muy emparentado y se siente como un retorno al estilo de Darkness and Hope (2001), en mi opinión, su último disco perfecto hasta la fecha. Las características técnicas del sonido son muy destacables, como es de esperar de una producción moderna, pero logran mantener un estilo algo áspero, sin plastificar la mezcla, aportando a que todo se sienta limpio, pero oscuro, durante el transcurso del álbum. Los teclados, creo que intencionalmente, se sienten un poco más al fondo de lo que nos tenían acostumbrados, dando mucho espacio a la guitarra para brillar con tonos agudos y arpegios hipnóticos, similares a los que plantean agrupaciones contemporáneas que encabezan la renovación del género, como Tribulation, Sonja o Unto Others. La textura sonora recuerda a la que su productor, el colombiano Jaime Gómez Arellano, logró previamente con Opus Eponymous de Ghost. La portada también es una de las mejores decisiones del álbum: encargada al gran y reconocible artista plástico Eliran Kantor, probablemente sea una de las mejores que la banda posee en todo su catálogo.
La apertura nos la traen dos de sus sencillos, donde la influencia del rock gótico más clásico se deja ver. Cross Your Heart nos recuerda mucho y posiblemente sea una referencia a su clásica canción Nocturna, con las imágenes de accidentes y fallecimientos en la carretera, además de un trabajo de guitarra maravillosamente ideado y ejecutado por Ricardo Amorim. Far From God, canción que da título al disco, se siente algo más hard rockera y directa, con cierto aroma a la fórmula de The 69 Eyes que a Moonspell le sienta como anillo al dedo. Es un inicio fresco, enérgico y en sintonía con lo que vienen proponiendo otras bandas del estilo.
Biblical pasa algo inadvertida dentro del disco, sintiéndose como un regreso a una fórmula más tradicional de la banda, aunque destacando el gran trabajo del bajista Aires Pereira. El siguiente gran pico del álbum llega con The Great Wolf in the Sky. Nuevamente, las letras de Fernando parecen autorreferenciar el pasado de la banda; en este caso, su primer álbum, el icónico Wolfheart, parece regresar, aunque sea temáticamente. No tanto musicalmente, ya que el tremolo picking y los riffs disonantes son reemplazados por guitarras más armoniosas, pero igualmente siniestras. La canción va generando una sensación de tensión y misticismo gótico que explota satisfactoriamente en un interludio donde podemos escuchar uno de los pocos guturales que Ribeiro nos regala en todo el disco: «Lobo (portugués o castellano), lupus (latín), wolf (inglés), ulv (noruego o danés), likos (griego), varg (sueco o antiguo nórdico)». Se siente como un espectacular homenaje a la bestia que Moonspell prácticamente tomó como mascota de la banda. Destacan el mejor solo de guitarra del disco y también la participación del violín de Alicia Nurho. Fue una gran elección como tercer sencillo, ya que posiblemente sea la mejor canción del álbum.
Your Promise of Light transcurre con más calma y un enfoque más rítmico para dar paso a una nueva experimentación muy bien lograda. For the Love of Mortals es la canción más calmada que la banda propone en mucho tiempo, sintiéndose casi como una balada y con toques atmosféricos que huelen un poquito a post rock. Le sienta muy bien al grupo y permite el lucimiento tanto de la batería de Hugo Ribeiro como de los arreglos de Pedro Paixão. Es una gran decisión explorar este camino.
El cierre del álbum, sin embargo, se siente algo decaído. Tal vez la decisión de colocar los sencillos al principio hace que el disco parezca cargado hacia adelante y que las últimas dos canciones, al tener influencias más Doom, lentas y densas, o sonar más cercanas al estilo tradicional de la banda, nos dejen con un gusto algo insípido en el final. Aun así, el disco es muy disfrutable y sus ocho canciones, que suman casi 43 minutos, transcurren con rapidez y sin resistencia.
Moonspell no está reinventando la rueda con este álbum. Más bien, toma influencia de lo que ve a su alrededor y lo combina con la idiosincrasia de sus mejores lanzamientos, algo que funciona a la perfección. El resultado es una combinación sonora nostálgica, pero fresca al mismo tiempo, que devuelve salud y vitalidad a una de las bandas referentes del género, la cual, a pesar de aciertos y errores, mantiene en alto —y todo indica que seguirá manteniendo— la bandera negra del hermoso metal gótico.
Marko Kiichi
Sus Integrantes son:
Fernando Ribeiro: Voz
Ricardo Amorim: Guitarra
Aires Pereira: Bajo
Pedro Paixão: Teclado, Samplers y Programación
Hugo Ribeiro: Batería







