DRONE Celebration VOL 2 – Stephen O´Malley – 08/05/2019 – Casa Colombo

Desde mediados de los 90 Stephen O´ Malley junto a Greg Anderson vienen engendrando a la banda que hizo conocido a nivel mundial el drone o drone metal, subgénero derivado del doom, fundado por los veteranos Earth cuando sale a la luz su primer disco “Earth 2 – Special Low Frequency Versión”, principal influencia de Sunn O))), que nace de las cenizas de Thorr´s Hammer y Burning Witch a finales de los 90 en Seattle. El dúo estadounidense, actualmente radicado en París incorporó al minimalismo y frecuencias bajas de Earth elementos experimentales que a veces parecen imperceptibles para el oyente que generan atmósferas oscuras, opresivas, lúgubres dejando de lado parámetros clásicos o tradicionales dentro de su música, siendo insoportable para los oyentes más conservadores que abundan en un país como Argentina, además de contar con la colaboración de diversos artistas tanto para discos de estudio como presentaciones en vivo de la talla de los Nipones multifacéticos de Boris, otros pioneros del género con su disco debut Absolutego, los impredecibles Ulver, el japonés creador de uno de los sonidos más enfermos que existe: Merzbow, el británico ya fallecido Scott Walker, músicos de la escena black metal como miembros de los norteamericanos Xasthur y hasta el mismísimo Attila Csihar de Mayhem en el proyecto Pentemple.

Escuchar o mejor aún presenciar un show en vivo de Sunn O))) se convierte en una experiencia que va mas allá de la música, te transporta dentro del sonido y eso es lo que vino a hacer Stephen O´Malley con su Sound Drone Bath a Sudamérica. El 50% de dicha agrupación que recientemente editó su último trabajo Life Metal a través del sello Southern Lord que es propiedad de Greg Anderson la otra mitad de la banda, estaría debutando en Buenos Aires como la primera fecha de esta mini gira gracias a la gente de Venado Records que se animo a hacer la apuesta.

La cita fue en Casa Colombo a partir de las 19:00 hs. Un local que está a metros de Uniclub que funciona como cervecería artesanal y tiene un espacio en el subsuelo donde se desarrolló la fecha, para semejante experiencia no podía encajar mejor ese entorno subterráneo, sumado a la fría noche porteña. A la fecha la abrió Vlubä que no alcanzamos a ver,  seguido de Zigo Rayopineal un artista local con extensa trayectoria que data desde los años 80 con su propuesta ambient-noise, Fiend que es un proyecto electrónico noise solista de Martín Tarifeño miembro de la mítica banda Drone Buthan y el dúo Alma Laprida + Alan Courtis (miembro del grupo Reynols) con una propuesta más que interesante basada en la experimentación y el uso de un instrumento de una sola cuerda.

Previo a la presentación principal de la noche el lugar se fue ocupando de a poco y acumulando frente al reducido escenario pero suficiente para el despliegue de O´Malley. Pasada las 22:30 hs. comenzó a sonar desde las 4 cajas con equipos valvulares sonidos electrónicos ambient mientras se llenaba de un denso humo el recinto iluminado con luces rojas y azules generando la atmósfera indicada para lo que iba a venir que era imposible de imaginar por cualquiera de los que estuvo presentes, ni viendo videos previos por youtube de sunnO))) o Malley puntualmente alcanzan para describir con palabras lo que se iba a vivir. Pasada las 22:40 hs. luego de más de 10 minutos de esa atmósfera salía a escena entre medio del humo por lateral derecho del escenario Stephen O´Malley sin el atuendo encapuchado que suele usar en los show de sunn O ))). En medio de acoples y distorsión con un volumen muy elevado pero necesario para este tipo de presentaciones comenzó a tocar las primeras notas con una afinación que se sentían en el cuerpo, acercándose lentamente hacia sus pedales, el show fue continuo a lo largo de más de una hora como si fuese una especie de set donde no hubo lugar para el silencio en ningún momento para no cortar con esa atmósfera ultra pesada, opresiva por momentos agotadora donde se lo vio a Malley estático en partes jugando con los acoples calculados desde un principio, en otros momentos manipulando las perillas de los amplificadores, usando sus pedales para alargar mas las notas tocadas con púa y estirando su brazo como si se dejara llevar por el sonido, sin ningún tipo de estructura conocida, con una idea muy alejada a lo que se parezca a un riff, transgrediendo cualquier idea convencional.

La gente permanecía quieta en su lugar sumergida en ese humo pesado que a veces desaparecía, concentrados como si estuviesen hipnotizados por el sonido, dentro del sonido mismo, es una experiencia que se siente en el cuerpo y en la mente llevándote a un estado casi meditativo, incluso los que estaban más cerca al escenario por momentos se los veía agotados apoyados contra el mismo, abatidos, como si les absorbieran la energía.

El show terminó casi abruptamente cuando Malley apagando cada amplificador uno por uno mientras resonaba aun ese sonido valvular hasta quedar completamente en silencio. Hizo una especie de reverencia al público y arrojo una única pua, levantó su guitarra y se fue sin decir una sola palabra mientras los que asistimos quedamos en un estado de confusión con un zumbido en los oídos que duró hasta el otro día. Luego de lo acontecido el pasado 8 de mayo en Casa Colombo se asienta un antecedente de que puede haber un público por más limitado que sea para este tipo de música en Argentina. Tendremos la oportunidad de ver al dúo completo alguna vez por esta región? Soñar no cuesta nada.

Crónica: Max Prowler.

Fotos: Max Prowler y Romina Grosso.

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