
ENTREVISTA A SANTIAGO POGONZA (Enfermo Metal Radio)
A pesar del paso del tiempo seguimos celebrando que más hermanos metaleros mantengan viva la llama del metal en radio. En épocas donde la seudo tecnología nos invade desde la red hipnótica, bien vale la pena destacar la gran labor de difusión que lleva adelante y como estandarte en este guerrero metálico en la escena radiofónica llamado Santiago Pogonza, conductor del programa de radio “Enfermo Metal” de la ciudad de Guernica en la provincia de Buenos Aires. Su historia es muy rica y se animó a describirla, también nos dio un minucioso detalle de cómo es la movida de las bandas de zona sur. Reflejo su postura y visión de lo que es la escena actual del metal.
Dicho todo esto nos dimos el gusto y el placer de poder entrevistarlo y ojala las rutas de esta maravillosa música nos crucen nuevamente en el camino. ¡Salud!
Truenos Metálicos: ¿Cómo y cuándo decidís iniciar el programa de radio “Enfermo Metal”?, ¿Cuáles han sido tus referentes en la radiodifusión y tus gustos musicales?
Santiago Pogonza: No hay momento exacto para eso, porque fue un largo proceso. Desde que tengo registro en la memoria, apenas supe hablar y mucho antes de saber escribir, jugaba a hacer radio debajo de la mesa del comedor de mi casa, no tenía micrófono pero usaba un colador de cocina como el filtro antipop que tienen los mismos, con eso ya me bastaba! Todxs en mi familia tenían mucha cultura radial, así que para mí era lo más natural, la televisión siempre estuvo en último lugar como medio de información y entretenimiento. Permanentemente había prendido como mínimo algún transmisor con cassettera y antena de algún pedazo de cable con cobre. Al sufrir insomnio desde la cuna, no es raro que los programas que más me marcaron hayan sido nocturnos: “La venganza será terrible” era mi preferido, me encantaba como Alejandro Dolina transmitía relatos de toda la historia y mitos de la humanidad, con su característico toque de humor… el Les Luthiers de la radiofonía; “Te escucho” con Luisa Delfino era muy particular, recién ahora reflexiono que eso pudo haber influido en la empatía que creo tener. Con suerte yo iba al jardín de infantes o los primeros años de escuela, y era fuerte escuchar a la gente que llamaba en vivo y las devoluciones de la conductora. “Mi hijo sale con una travesti, y encima la trae este domingo a comer ¿Qué hago? HACELE RAVIOLES”. O camioneros que paraban en algún punto perdido del mapa argentino para relatar su dura labor y la manera en que extrañaban a sus familias.
Ya a los 9 y 10 pirulos curtía rock y pop nacional e internacional, entonces comencé a escuchar por mi cuenta los típicos programas de rankings de mierda de las FMs de la ciudad de Buenos Aires. Por suerte no duré mucho en esa onda, porque también escuchaba música clásica y ello explica cómo me impactó tanto haber escuchado “Episode” de Stratovarius en 1997 a meses de editarse mundialmente. ¡Una locura! Así empezó mi camino en el metal, a los 10 años de edad. Recién con el cambio de milenio me metí de lleno en la escena, comprando más discos, revistas, fanzines, yendo a recitales y sintonizando cada programa del palo que encontraba surfeando en el dial (Sans Culotte de Guernica, Partiendo Cabezas de Florencio Varela, Cruenta Pugna de Lanús, Faktor Komún de Glew… todos de la zona sur del GBA). Por eso iba como si nada del power al black, del progresivo al death, del thrash al doom, nunca me quedé “termo” en un solo estilo. Y el anhelo de hacer un programa estuvo siempre latente, aunque recién lo pude concretar en el 2005, cuando me hice de un grupo de amigos de mi edad con el compartíamos la misma demencia por la música las 24 hs del día. Comíamos metal y cagábamos cadenas.
TM: ¿Qué sentimiento te lleva hacerlo y para qué lo haces?
SP: Los mejores y más lindos sentimientos me representa hacerlo, si bien no tengo creencias soy muy agradecido con el derrotero de mi existencia que fue marcado siempre por esto que no es un mero estilo musical, es un estilo de vida. De más chico era imaginar cómo serían los shows de las bandas escuchando sus discos en vivo, ver sus fotos y póster. Al empaparme de adolescente en la escena local under/emergente, pude comprobar el poder de las mismas sobre las tablas y que solo las diferenciaba del primer mundo el lugar geográfico, haciendo todo más meritorio por las sucesivas crisis económicas que ha sufrido la Argentina. Me sentía identificado y representado por muchas letras de incontables conjuntos, y si bien también hubo, hay y habrá contenido abstracto, fantástico, ficcional, escapista o supuestamente despolitizado, hay mensajes que calan profundo y deben ser difundidos y transmitidos con responsabilidad, para disminuir la maldad e inequidad de este imperante sistema capitalista, individualista y machista, que no hace otra cosa que crear fachxs pobres que replican lo que los pulpos mediáticos establecen como reglas sociales.
TM: ¿Te has profesionalizado en algún área en relación a la radiodifusión?
SP: No, puedo jactarme de un áspero y accidentado camino de aprendizaje autodidacta, pero jamás estudié periodismo, locución y/o producción radial. Me saco el sombrero por los colegas que se formaron y se recibieron en estas o similares carreras, sé muy bien la importancia profesional de tener un título terciario o universitario… más por ahora seguiré en esta veta rústica, sin creerme ni más ni menos que nadie, el no tener un diploma enmarcado en la pared no quita mi humilde aporte que avala no solo sentarme delante de un micrófono sino también viajar por todo el país a cubrir shows y movidas, transpirando la camiseta negra y durmiendo en el piso o a la intemperie, si no queda otra. Por ahora prefiero “la calle heavy” que grabar comerciales de analgésicos, escribir sobre la falta de cementerios de mascotas en Capital Federal o cómo se afanan los camiones que se vuelcan con mercadería en el conurbano.
TM: ¿De qué manera diagramas y organizas el programa todos los lunes?
SP: Suelo tener como mínimo una entrevista por capítulo, siempre jerarquizo las charlas que muy rara vez son cortas, aunque esto siempre depende de la onda o feedback que se genere en vivo, las hay desde 20 minutos hasta 3 horas algunas! Todo el resto se divide en bloques temáticos de 2 canciones, que tengan el mismo hilo musical o lírico, con la premisa de mantener el mayor eclecticismo estilístico posible, tanto con novedades de la actualidad de la escena nacional como con bandas inactivas que injustamente están siendo olvidadas, de todas las provincias. Si tengo tiempo el Domingo, cierro todo la noche anterior a la emisión, si no a la salida del trabajo en algún tramo del transporte de tren y colectivo termino la lista final a mano, papel y lápiz. Ya perdí la cuenta de la última vez que tuve un tiempito en el laburo como para hacerla impresa en Word. Es todo así desde el regreso del programa en el 2013 hasta ahora, en el primer tramo fundacional del 2005 al 2008 llegamos a ser 6 enfermos con micrófono, siempre con mi coordinación en producción general, aunque era un desmadre más orientado al humor y contenido casi de stand up en medio de la música. Actualmente eso quedó bastante de lado al conducir en solitario y para dar mejor y más serio marco a las bandas, saliendo siempre en vivo por la FM Los Molinos 90.7, los Lunes a las 20 hs, con retransmisiones los Miércoles a las 21 por la FM 89.3 Gigowatt Rock Radio y su web (ambas en la ciudad de Glew, con un marcado perfil cooperativista y de autogestión, haciendo sonar el rock argentino en todos sus estilos), con una última repetición semanal los Viernes a las 17 hs por la Metal Argentum Radio, emisora de Internet exclusivamente metálica.
TM: ¿Por qué has decidido colocarle ese nombre al programa?
SP: Al nombre lo tenía desde los 16 años, “Enfermo Metal” iba a ser el título de una canción a la cual nunca terminé la letra y menos la música, una oda de amor al heavy, onda Manowar. Por suerte eso quedó en el tintero! En el anteúltimo año de la escuela quise formar una banda con los únicos compañeros del mismo establecimiento que eran del palo y tocaban instrumentos. De hecho, eran muy buenos músicos, y yo un gritón improvisado, naturalmente la cosa no caminó más de 2 o 3 ensayos accidentados. En alguna cisura de mi cerebro quedaron perdidos esos recuerdos y creaciones que dudo que alguna vez vean la luz (o la oscuridad). La cosa es que apenas terminé el colegio e inmediatamente comencé a trabajar, me obsesionaba no quedarme como un mero espectador, visitamos con mis amigos un programa en Burzaco y a la salida del mismo, esperando en el andén el maldito tren Roca hacia Guernica, les propuse iniciar el nuestro. Esas guachadas sí que no se olvidan, si bien yo ya lo tenía definido, les pregunté qué nombre les gustaría, y entre todos acordaron que podría ser “Vomitando Odio”, pero me negué e impuse el mío al parecerme muy ligado a lo extremo ese título de Serpentor. Incluso tenía resuelta la gráfica, que era la tapa del hipotético demo de mi hipotética banda que se iba a llamar Anhedonia, una imagen tomada de una revista ochentera de divulgación científica, que ilustraba las aplicaciones parapsicólogicas en los conflictos armados. Siempre me chocó esa ilustración del tipo calvo deshumanizado lleno de cables en la cabeza, que usé tal cual hasta reformularla a mediados del 2018 de la mano de Martín Teixeira (un multifacético artista que también toca el bajo y canta en la combativa banda de thrash extremo Innerte). Y por más que sea redundante aclararlo, me parecía un ingenioso juego de palabras, dando tenor de enfermedad al vicio incontrolable por el metal!
TM: ¿Qué mensaje quieres dejarle a la escena con tu programa de radio?
SP: El más sano, querer dejar en claro que esto no es solo volumen alto, distorsión y gente golpeando sus cuerpos en el pogo, hay algo que va más allá que nos cruza a todxs lxs que nos tomamos esto con importancia, y es que somos parte de una CULTURA METÁLICA, un movimiento que tendrá por encima a lxs músicxs pero que incluye a artistas audiovisuales, stages-plomos-colaboradores, a lxs realizadores de fanzines y revistas, escritorxs, a lxs heavies que escriben en grandes publicaciones nacionales, a los medios radiales, al público de principio a fin, desde el individuo que no se pierde ningún show al que no puede ir pero comparte con la mejor onda info del palo en las redes sociales. Acá no sirve la competencia, somos parte de un todo y la onda es ayudarnos entre todxs, nada peor para el poder político-económico que estemos unidxs y despiertxs.
TM: Desde tu lugar ¿Cómo ves la escena local y nacional?
SP: Es complejo analizar globalmente porque cada zona tiene su particularidad e idiosincrasia, aunque sí hay generalidades que no se pueden soslayar. La escena está en un gran momento, es incluso difícil contabilizar las bandas activas que hay, de Ushuaia a La Quiaca. Hace rato que la mayoría de ellas están en un nivel de calidad musical y audio que igualan o superan ampliamente a infinidad de sus pares del hemisferio norte. Ese crecimiento de músicos que ganaron experiencia con su kilometraje y de jóvenes que ya vienen afilados por tener un camino pavimentado y más “facilidades” en comparación a los 90s (ni hablar si pensamos en los 80s) se ve en las escenas de las principales ciudades del país, e incluso en pueblos más aislados donde todo cuesta el triple. En Capital Federal y Gran Buenos Aires se han roto paradigmas obsoletos y perversos, que mantenían ciertos monopolios en los que solo se podía tocar abonando mucho dinero por ello, ecuaciones en las que siempre los conjuntos más “chicos” y no organizados perdían. Es una discusión larga que todavía se mantiene dada la multiplicidad de maneras de organizar un show, ya sea internacional o local. A mí me parece pésimo que lxs músicxs tengan que pagar para mostrar su arte, prefiero los shows autogestivos, los arreglos transparentes y no leoninos, sin dejar de observar que no está mal ganar dinero con esto, cada unx debería llevarse su parte, lo que está mal es cagarse en alguien. La decisión desde ya se planteará y evaluará en el seno de cada grupo. No es casualidad que justamente los conjuntos que apostaron fuerte por lo suyo, sin ánimo de competencia, trabajando cooperativamente en festivales con sus pares y levantando las banderas del “no pagues para tocar” sean los más convocantes de la movida en esta zona. Otra cosa a destacar que se está viendo más en los últimos años es la apertura mental, me encanta ver gente del metalcore que te meten una zamba o una chacarera, por ejemplo, o de cualquier estilo sin quedarse en la ortodoxia de un género, sumando los elementos musicales que crean correctos para sus composiciones sin importar el qué dirán. Por último, otra cosa que también festejo es que siempre que se puede se pone un gran desarrollo audiovisual en el escenario, desde pantallas para pasar multimedia hasta actores y decorado, en eventos en lugares chicos hasta los más grandes se toman como una apuesta fuerte para cautivar a la audiencia y ofrecer un plus. Los Malicious Culebra son de los mejores en esto.
TM: ¿Te sentís beneficiado por las nuevas tecnologías en la radiodifusión o de aquellas herramientas que aparecen? ¿Cuáles son esos beneficios, podrías enumerarlas o comentar que utilizas o le sirve al programa?
SP: Sí, sin dudas es abismal la cantidad de herramientas virtuales y su llegada que se disponen para difundir en comparación a los recursos de antes, que eran panfletear a 4 manos, pegar carteles con engrudo, colocar anuncios en publicaciones gráficas y romper las bolas en donde se pueda, metiendo chivos en programas colegas o robando micrófono en algún show (de todas maneras, en menor medida sigo haciendo esas cosas cuando el tiempo lo permite). Al principio fui muy reacio dado mi rechazo a las redes sociales, aunque no tuve otra opción que aggiornarme para no quedarme afuera, y desarrollar contenidos separados para Facebook, Instagram, Ivoox, YouTube y Blogger. Utilizo más que nada las dos primeras y sigo considerando que no debe morir la vieja escuela, al igual que para las bandas, hay que remarla por todos lados, algunxs millennials nomás hacen apenas un evento en el CaraLibro y después en el show tocan para el de la barra no más y se preguntan qué falló, si tenían 200 “me gusta” y 150 “asistiré”… la mejor arma es la combinación de todo y nunca dejar de patear para difundir un programa radial, evento o movida cultural. Hay que hacer publicidad efectiva, con gancho, para seducir al respetable que es más jodido que la mierda: “No te pude escuchar porque me colgué viendo la ronda de eliminación en Máster Chef TV”, o “no fui al show porque hacía frío y esa nube amenazaba con lluvia todo el tiempo, me quedé viendo covers de metal con ukulele en YouTube”.
TM: ¿Qué bandas locales emergentes y consolidadas puedes recomendar actualmente de la provincia de Buenos Aires?
SP: Uhhhh, todas! 😀 No es una pregunta difícil, podría escribir un testamento de artistas, mas trataré de ser sintético y conciso con algunas propuestas imperdibles, porque realmente hay centenares de ellas que se pueden comer al mundo si el negocio fuera justo, y me remitiré únicamente a la zona sur del Gran Buenos Aires.
Por empezar, los No Guerra son un ejemplo de trabajo y tenacidad, fusionando el hardcore con el thrash desde el humilde barrio de Santa Catalina en Lomas de Zamora, se ganaron un nombre en la movida nacional y hasta pudieron llenar el Teatro Vorterix de Capital Federal.
Mud Crows es un referente de la creciente y novedosa escena del post metal argentino, tienen 2 brillantes EPs y sus shows son muy climáticos y emotivos.
Apolux Alfa es un nuevo exponente de viejos guerreros del black metal, de hecho sus integrantes son pioneros del estilo en el país, fundando a fines de los 90s leyendas como Trono Infame y Slaughter of the Innocence. Agresividad old school con interesantísimas letras de horror cósmico y ciencia ficción.
Anthaños de mi ciudad-pueblo de Guernica tuvo un crecimiento impresionante con repercusión en varias provincias, hacen el viejo y peludo heavy argento reivindicando los pueblos originarios, entre otras temáticas localistas y de vivencias de gente del palo.
Victory or Death se destaca entre una nutrida escena de grosos exponentes de metalcore, con su disco debut podrían girar por las principales plazas del metal mundiales y siempre dejan en llamas cada escenario que pisan.
Toxina es una ametralladora del más filoso thrash metal, no se puede creer lo que toca este trío! Si bien el estilo está en su mejor momento con infinidad de propuestas a lo largo y ancho del país, ellos sin dudas están liderando un tácito ranking a fuerza de un tecnicismo y carisma envidiables.
Awa Trío desde Claypole y la localidad rural de San Vicente pudo por fin sacar su disco debut, y hace rato está haciendo historia con su fusión de heavy-power y folklore regional, con invitados de lujo como Bruno Arias y Rubén Patagonia. En vivo tienen la versatilidad de sorprender a los incautos en los shows más pesados y también hacer bailar a la gente en las peñas en formatos a veces acústicos.
Inferos también tiene un integrante del campo sanvicentino y el resto es de Ezeiza, con un promedio de edad de unos 23 años representan el sonido más actualizado del death metal, infernal y groovero, un desafío a las cervicales. Recientemente ganaron un certamen realizado entre una veintena de los mejores exponentes del palo más extremo y moderno.
Perpetuo es una banda con mucho recorrido y laburo, desde antes de la fundación de la misma, incluso. Resumen lo mejor del power metal y no solo con influencias europeas sino también con guiños a los referentes nacionales. Tienen en mi opinión todo lo que debería tener un arquetipo del melódico estilo.
TM: Sabemos que realizaron un documental sobre el programa de radio ¿Cómo te propusieron hacer el documental o fue idea tuya?
SP: “Antena Metálica” es una idea de Fernando Díaz, fotógrafo y realizador audiovisual de la ciudad de Guernica, un amigo de la vida y un hermano del metal. Tuve la fortuna de tenerlo como compañero en el plantel fundador del programa, me acompañó en las 4 temporadas iniciales. Él tenía la noble intención de hacer un largometraje documental sobre la importancia de los medios radiales del palo metálico en la escena nacional, pero por cuestiones de tiempo y de presupuesto decidió enfocarse en Enfermo Metal como ejemplo. Me comentó sobre esto en el transcurso del 2014, y fines del mismo año comenzó a rodarlo. Fue insana la cantidad de horas que filmó con su equipo (Cristian Bender, Marina de Sa, Agostina Gianini, Iván Djeredjian, Cecilia Otazo y Juan Latorre), y me saco el sombrero por cómo pudieron resumir y editar su concepto en 15 minutos que dura el corto, desarrollando un magnífico hilo narrativo. Si bien es complicado ser objetivo porque el mismo me tiene de alguna manera como protagonista, considero que es un fantástico trabajo y representa la labor de todxs mis colegas de todo el territorio argentino que la reman en dulce de leche con el único interés de difundir las bondades de la movida e intentar corregir las cuestiones que atentan con estancarla.
“Antena Metálica” se estrenó el 28/08/15 en el ciclo “Historias Escondidas” en el Complejo Cultural Sanidad, se proyectó el 23/11/15 y el 11/11/17 en la 9º y 11º Muestra del Doca (uno de los festivales de cine documental más importantes del mundo) en el Cine Gaumont y en la 4º Feria del Libro Heavy Metal el 12/11/16, todo esto en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente Fernando y parte del equipo que dirigió sigue trabajando en Mostro Films, la productora audiovisual especializada en música que fue la plataforma de este material que desde Enero del 2018 está disponible en Youtube.
TM: Muchas gracias por tu tiempo y predisposición. Un mensaje final para los lectores de Truenos Metálicos
SP: Nooo, al contrario, yo estoy agradecidisimo por la invitación y consideración para expresarme en su espacio! Fue un honor también haberlos conocido personalmente en su propia provincia, esas son las cosas que más aprecio de la vida en la carretera metálica. Lxs felicito por su titánica labor de hace largos años, ya sea en su origen y amplia trayectoria radiofónica como de esta gran página que para mí es de consulta permanente. También agradezco el tiempo y la atención de los lectores cordobeses y de todo el mundo de habla hispana, espero que las palabras y vivencias de este humilde servidor no hayan aburrido y sirvan para conocer más bandas y puntos de vista, sean similares o no. Ya bastante futbolizado está todo como para buscar más excusas para dividirnos y/o distanciarnos.
Nunca cuelguen la campera y no dejen de comprar discos y asistir a recitales, es el mejor remedio contra las arrugas, y siendo amables y generosxs sin interés es un granito de arena más para asegurarnos la inmortalidad, dejemos una buena huella en este mundo físico por y para lxs que vienen… abrazo y aguante!




















Un grande Santiago, con un conocimiento musical hiper amplio, buena persona y cero mala leche. Personas como el son necesarias en una escena repleta de comunicadores poco informados y tribuneros.