
EYEHATEGOD – “A History of Nomadic Behavior” (2021)
El año 2020 había terminado con la promesa y la certeza de un nuevo material de los mutantes del NOLA de la mano de Century Media, sucesor de su excelente homónimo del 2014 y desde ya con los singles que venían liberando se podía vislumbrar que no seguirían el mismo camino, o al menos no el que la mayoría de sus seguidores esperaba. Se podría decir que “A History of Nomadic Behavior” es uno de los trabajos más flojos de EYEHATEGOD en su dilatada carrera, pero igualmente se podría sostener que es uno de sus discos más jugados a la fecha. ¿Por qué? No hay por qué… bah, en realidad si lo hay. Quienes conocen a la leyenda del sludge sabrán que si hay algo que los caracteriza es su mala onda en forma de nihilismo abrasivo e incendiario, rompiendo los estándares de lo fácilmente escuchable no solamente compositivamente hablando, sino también a nivel de producción y sonido. Si hay una banda que siempre se ha vanagloriado de sus producciones lo-fi y de hacer un culto al mismo es ésta. Eyehategod es mugre y la mugre lleva su nombre. El punto es que a partir de ellos (y de otros pesos pesados) se creó una lista interminable de influenciados e imitadores que han sobresaturado el mundo del sludge/doom. La formula se hizo asequible y repetida hasta que perdió el rasgo transgresor que la caracterizaba para convertirse en norma… y hablar de normas para Mike Williams y los suyos no cabe en su idiosincrasia evidentemente.
La respuesta llegó en forma de este monstruo que repta sin ninguna gracia por sendas que la alejan de los riff sabáticos para centrarse en rítmicas trabadas con tintes bluseros y jazzísticos propios del delta pero decodificados a su manera obviamente, con el componente hardcore más primigenio que nunca pierden, del seminal propio de Black Flag. Los temas se suceden sin que uno logre percatarse cuándo empieza o termina el otro, desestimando estructuras o fraseos convencionales, sin ningún gancho ni tipo de instancia memorable. Para acentuar el nivel de confusión en esta oportunidad apelan a una producción más cuidada, con violas contenidas, mucho menos sucias, más cercanas al overdrive que a la distorsión o el fuzz, al extremo de que se entiende claramente hasta la última nota ejecutada por Jimmy Bower. La base rítmica no pierde su carácter demoledor, pero también denota una producción más prístina que la históricamente utilizada. Lo que no cambia, ni puede cambiar, es la garganta de Mike, siempre exigida al límite de lo humanamente probable, sin ninguna melodía ni nada que se acerque remotamente a la posibilidad de ser coreado… el animal no pierde su instinto ni sus mañas afortunadamente, mucho menos en la crudeza de sus letras.
El resultado es tan aplastante como desconcertante, así como lo fue en un principio en un contexto musical totalmente diferente y adverso, los de de Luisiana vuelven a generar las mismas sensaciones; teniendo todas las condiciones servidas para ir a lo seguro optan por patear el tablero y cagarse en todo, bien a su estilo y bajo sus propios términos. ¿Por qué? Porque EYEHATEGOD es una banda fundamentalmente de intenciones, siendo la música solamente el medio, las intenciones son claras, nunca cambiaron y como lo dejan en claro una vez más seguirán siendo las mismas: generar malestar, confusión, incomodidad, mala onda… su “comportamiento nómade” en lo musical aquí queda justificado. Entonces cabe repetir al planteo: ¿es este el disco más flojo de EYEHATEGOD? Puede ser, y está bien que lo sea.
Juanlón.
Sus Integrantes son:
Mike Williams: Voz
Jimmy Bower: Guitarras
Gary Mader: Bajo
Aaron Hill: Bata
Tracklist:
1- Built Beneath the Lies
2- The Outer Banks
3- Fake What’s Yours
4- Three Black Eyes
5- Current Situation
6- High Risk Trigger
7- Anemic Robotic
8- The Day Felt Wrong
9- The Trial of Johnny Cancer
10- Smoker’s Piece
11- Circle of Nerves
12- Every Thing, Every Day
Temas que seleccioné y que más me gustaron del álbum






