LATIR – “Vertiente” EP (2020)

Sistole y diástole, la danza completa ciclos de manera sostenida, intermitente, sin derrochar más de lo que puede administrar; dota de vida mientras sus coordinados movimientos así lo decidan o la llevan al eterno letargo en caso contrario. Si alguna vez te detuviste a percibirlo, a sentir la sangre correr por las venas oxigenando células, abriendo la mente para fundirla con el cosmos sabrás bien de qué te hablo cuando intente describir la experiencia de escuchar “Vertiente”… y si no es así, algunos humos podrían servir de ayuda.

De manera abrupta y casi sin preámbulo “Latir” irrumpió en el éter cordobés para dejarnos pasmados ante la calidad del trabajo concebido y realizado por Gastón Praddaude (Sublevels, Necrópolis, Asap Inev, Devius) y Andrés Gualco (Sublevels, Asap Inev, Devius, Darken) con invitados colaboradores de la misma talla. El EP consta de cuatro temas que promedian los 5 minutos cada uno, en los cuales se pueden apreciar las distintas influencias que los inspiraron pero que en el desarrollo final quedan sepultadas bajo la perspectiva personal del músico, logrando que cada uno fluya naturalmente con su personalidad.

“Sueños de Antiguas Madres” funciona como introducción instrumental (aunque en la práctica quizás no lo sea), arrancando con un machaque rítmico característico del djent, down tempo, con una atmósfera espacial inquietante que da paso a un fraseo de guitarra progresivo con toneladas de delay en la vena de Riverside u Opeth. Luego un reposo crea la tensión necesaria para que el bajo y la percusión se sumerjan de lleno en un ambiente tribal rituálico, de los que acostumbran a bucear otros referentes del progresivo como Tool. Los timbales a cargo de Cristian Jimenez ayudan a reforzar aún más esta idea de ceremonia tribal que se va mezclando con el fraseo anterior logrando climas emparentados con el Neurosis del “A Sun That Never Sets”. Realmente apoteósico.

Ambientación de synth pad paren la intro del tema que da nombre al disco, al que se le suma el acompañamiento de un guitarra acústica con un sonido muy brillante (recuerda al de una de 12 cuerdas, si es que no lo es). Mientras un punteo de guitarra eléctrica a lo Gilmour va construyendo la melodía sobre la que se va a basar el resto del tema en compás de vals, y sobre la cual también la voz grave y profunda de Gastón va recitando un poema remitiendo al gran Peter Steele. La atmósfera es completamente hipnótica, y te envuelve trasladándote mentalmente hacia nebulosas lejos de cualquier sueño mundano. Estilísticamente se mueve entre terrenos propios del post black metal de Alcest y otros propios del doom/post metal de Yob.

“La Serpiente que Danza en las Sombras” tiene un comienzo más cercano al blackended Sludge de Altarage o Coffinworm sumamente oscuro y opresivo, con secciones de blast beat en las que prima la técnica por sobre la velocidad además de voces que suenan como lamentos provenientes de otro plano ajeno al ser humano. La críptica atmósfera alterna momentos caóticos con pasajes más ambientales a medio tiempo. Una auténtica oda a la mala onda y por qué no al horror cósmico. Para esta canción en particular presta sus servicios Juan Manuel Llanos en el bajo.

Llegando al final, “Donde se Quiebra el Tiempo” es el track elegido para cerrar la placa continuando con el Doom/Sludge, en principio con un enfoque más rockero, ganchero, pero no por eso menos pesado, todo lo contrario. Luego la distorsión cede su protagonismo a una progresión de melodías arpegiadas entre medios tiempos y marchas cancinas a las que se complementan las voces profundas siguiendo la tónica de “Vertiente”, desplegando así un inquietante manto sombrío que perdura durante todo el álbum desde el primer acorde hasta el último.

Sumamente destacable la labor tanto de Gastón en las cuerdas como de Andrés Gualco en la batería, con un exquisito manejo de los climas en los cuatro temas en los que participa, más la notable técnica que lo caracteriza. La producción a cargo también de Praddaude es excelente, acorde al resto de la obra, sin fisuras ni puntos bajos, sin dejar detalle al azar y procurando calidad por sobre cantidad. En consecuencia el resultado es soberbio, digno de exportación, una experiencia auditiva en la que conviven luces y sombras de manera orgánica, rica en influencias varias por demás novedosas para el medio local, que esperamos sepa darle el lugar que merece.

Juanlón.

Sus Integrantes son:

Gastón Praddaude: Guitarra, Voz, Bajo y Teclados/Sintetizadores

Andrés Gualco: Batería

Juan Manuel Llanos: Bajo en track 3

Cristian Jimenez: Percusión adicional en track 1

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Tracklist:
1- Sueños de Antiguas Madres
2- Vertiente
3- La Serpiente que Danza en Nuestras Sombras
4- Donde se Quiebra el Tiempo

Temas que seleccioné y que más me gustaron del álbum

 

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